AL DÍA
Muchas preguntas Aznar, sin reflejos
La cumbre de Copenhague decide esta semana el futuro de Europa. El secular anhelo europeísta estará a punto de consumarse. Pero no sin que queden inquietantes preguntas: ¿Podrán estos países, alcanzar los promedios europeos sólo con la cicatera ayuda que los actuales socios están dispuestos a prestar? ¿Se producirán deslocalizaciones empresariales que perturben el sistema económico de los países menos desarrollados de la UE? ¿Habrá que dar por enterrada la Política Agraria Común? Incluso aunque se le revuelvan las tripas, el Gobierno, cuando la marea del Prestige está tan alta, debería tener los suficientes reflejos como para no poner obstáculo alguno a la colaboración que se le ofrece desde la oposición. Esa foto, mire usted por dónde, sí es necesaria. Porque aquí lo que no necesitamos son más trifulcas absurdas sino gentes responsables unidas por un mismo objetivo: movilizar racional y eficazmente toda la inteligencia y la fuerza del país. Lo demás es irresponsable.