La desesperación de Cabañas, camino… «de la oposición»
«Con los ojos como platos, muy asombrado o sorprendido». Esta es la definición que la Real Academia de la Lengua recoge para el término ojiplático. Así se han quedado los sufridos vecinos de San Andrés del Rabanedo. Cuatro años llevan padeciendo la inacción, la ausencia de gestión, la inoperancia, la incapacidad y, por si fuera poco lo anterior, el desgobierno. Todo ello desemboca en una situación caótica del municipio, deteriorado al máximo, donde nada funciona, y que más bien parece un municipio de otras latitudes y con otras circunstancias… Léase Uganda, Ucrania…. vaya usted a saber. Un municipio donde no funciona nada, y cuando digo nada es nada, salvo la recaudación y la actualización de tasas, precios públicos e impuestos, por otra parte, de los más altos del país.
Pues bien, de este catálogo de desagradables evidencias de un municipio con un grandísimo potencial en todos los órdenes, y que actualmente está sucio, triste, apagado, abandonado, abatido y desahuciado de no tomar otros derroteros de manera rápida, la señora alcaldesa doña Camino Cabañas, se dirige públicamente a todos los ciudadanos, sin aparente rubor, sacando pecho de algunas cosas y echando la culpa de aquello en lo que ella, por supuesto, no ha tenido nada que ver. Es decir, ha sido una «alcaldesa gloriosa» y los vecinos «han tenido la gran suerte de haber gozado de su presencia».
Mire, señora Cabañas, se ha retratado usted misma. Diríamos que se ha hecho un selfie. Ha dado a conocer de manera global y ha confirmado increíblemente y con contundencia la incapacidad permanente total que usted atesora para liderar cualquier proyecto de gestión. Ha dejado a las claras, no que no puede ser alcaldesa, es que no puede ser usted ni presidenta de una comunidad de propietarios pequeña. Para ello vamos a analizar lo argumentado por usted, a saber:
Saca pecho de la reducción de la deuda, pero no dice usted que la deuda se reduce única y exclusivamente gracias a seguir al pie de la letra el Plan de Ajuste que el Partido Popular aprobó en el año 2012, y que hoy sigue con toda la vigencia, por el que se consiguió, gracias a las decisiones difíciles pero necesarias, equilibrar el desfase presupuestario de más de 10 millones de euros fruto de la gestión ejercida por sus correligionarios de partido (PSOE), en los ejercicios anteriores. Es decir, sea usted rigurosa y diga de donde sale realmente la reducción de la deuda, como verá muy lejos de su gestión. Usted no ha hecho absolutamente nada, que seguir al dictado, las disposiciones del plan de ajuste del referido año 2012
Habla usted del estado de dejadez del municipio (situación de abandono que paradójicamente implícitamente reconoce), echa la culpa a la municipalización del Servicio de Limpieza que realizó el PP. Es cierto, la municipalización la hizo el Partido Popular, pero no sólo de limpieza, también de jardines, por razones estrictamente necesarias y que generó un ahorro de 5 millones de euros anuales. Y se lo digo yo que protagonicé de manera activa tal iniciativa como concejala de Servicios. Lo que no dice es que la municipalización es del año 2012, y desde 2015 reconoce que no ha sabido organizar el servicio, agravado si cabe desde 2019, coincidiendo con su gestión. Y fruto de ello es el caos actualmente existente. ¿Y sabe por qué? Se lo voy a decir yo. Actualmente y por su equivocada gestión, la plantilla se ha ido reduciendo hasta en un 50%. Los poquísimos trabajadores que quedan, a pesar de su buena voluntad, son incapaces de dar el servicio que merece el municipio. La tasa de reposición, usted la desconoce, y así es imposible que nada funcione. Es decir, cuatro años ha tenido para organizar y lo que ha hecho ha sido desorganizar lo que parecía imposible de empeorar.
Todavía es más sonrojante lo que dice usted de Arau. «Los boletines han tenido que ser contratados de nuevo…». ¿Pero usted analiza lo que dice? ¿Sabe lo que hizo el PP con Arau? Se lo voy a decir yo: Sacó de un cajón del Ministerio de Fomento, una obra aparcada sine die por la administración socialista, que inutilizaba un carril de tráfico y que amenazaba con la ruina total. El Partido Popular sacó del cajón en el que se encontraba, rehízo el proyecto, hizo la obra, finalizo la obra, recibió el edificio que es una maravilla, incluso su antecesora organizo una boda, y a partir de ahí…. bajo su responsabilidad. Cerrado a cal y canto, bajo el más absoluto abandono y todo ello porque la señora alcaldesa ha sido incapaz, según ella de arreglar los boletines, porque las constructoras quebraron. Si no fuera lo triste que es, esta situación daría para un monologo de nuestro paisano Dani Martín. Tiempo al tiempo…
El Vial de San Juan de Dios, según la regidora, «no se puede abrir hasta que se firme el convenio para tener la garantía de que Adif licita el proyecto y asume la dirección de obra de los otros dos carriles». Más de un año parado, por su ausencia de reivindicación en el momento que todos le decían que el proyecto era inviable, tal y como se conocía, con dos carriles. Aquí la culpa se la echa a Adif, del que al parecer no se fía, y son de su mismo color político. ¿Se da usted cuenta de la inseguridad que genera a la ciudadanía, su falta de liderazgo, y de exigencia a instituciones regentadas por personas de su mismo color político?
Y ya para terminar y para colmo, manifiesta «que los ascensores de Limonar de Cuba, quedarían eliminados con el plan de integración, y que si no habrá que acometer el arreglo». ¿Es decir, cuatro años sin arreglar unos ascensores absolutamente necesarios para los usuarios del CRE? ¿Se puede ser más insolidaria y menos empática? ¿Y es usted la defensora, de boquita, de los desfavorecidos por una u otra razón? ¿De verdad en cuatro años, ni siquiera ha podido dar las instrucciones necesarias para arreglar unos ascensores? Ya no engaña a nadie, señora alcaldesa.
Del soterramiento por manido, muy poco voy a decirle porque todo el mundo y no solo de San Andrés del Rabanedo, sabe de la ineficacia de su gestión. Únicamente, como no ha echado la culpa a nadie en su panfleto, por el ¡no soterramiento!, indicarle como sugerencia, que la culpa en este caso pudiera ser del ingeniero que diseñó el puente de Trobajo allá por la década de los 60 y como no de D. Richard Trevithick, inventor del ferrocarril en el año 1802. De no haber ferrocarril, no habría soterramiento. Que malvado D. Richard.
En definitiva, presume usted de lo que han hecho otros y echa la culpa a todos de lo que usted ha sido incapaz de hacer. No ha sido una buena alcaldesa, pero puede usted ser una gran catedrática de Parasitología. Hágaselo mirar.
Señora Cabañas, su desesperación es evidente y por el bien de San Andrés y el suyo propio, aproveche estos cuatro años venideros, en el lugar que se merece, que no es otro que la oposición.