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Aquí, en Legio, no lo impidió, aunque hubo que acortar recorrido y simplificar el Encuentro. Y así digo que, desde el raseo del calzado de lo papones, ése suave deslizar antaño, siempre útil para la conjunción buena marcha y suave mecido de los Pasos, hasta la expresión:

«A Santa Marta no la van a pisar» (fruto de un «quítame allá esa carpa, añado yo), ni los modernos sones musicales podrán ya apagar la diatriba, ni ocultar la discordancia que lógicamente saltó a la prensa antes de iniciarse la Semana Santa de 2025. Hay bastante camino pasional que recorrer, siempre con la mejor de las intenciones.

De modo que, en especial para quien no estuvo al tanto de la cosa, pero intentando rebajar tensión al tema, debo apuntar que no se refería, ni siquiera como versión coloquial, precisamente a la Patrona de los hosteleros, ¡por supuesto!, ¡faltaría más! Aludía a la Cofradía que desde 1950, en Legio, procesiona La Santa Cena, obra culmen en León de Víctor de los Ríos.

Este colosal Paso, lo venían alojando antes de salir en procesión de Jueves Santo en una carpa ad hoc emplazada delante de la Pulchra. Y quienes podían estar «poniendo el pie sobre la Cofradía de Santa Marta», eran hermanos de negro hábito, (Abad y seises) dirigentes de Dulce Nombre de Jesús.

Todos sabemos, o es fácilmente comprobable, que Dulce Nombre de Jesús, instaurada en León desde 1611, como Cofradía tiene unos derechos adquiridos para sus recorridos procesionales, y que el momento culmen, central, de la Procesión de los Pasos: El Encuentro, se ha celebrado, casi siempre, en la Plaza Mayor. En 2025 obras de arreglo de la superficie de la Plaza lo han impedido.

Y ante el obligado traslado del Encuentro a la Plaza de Regla, hay un encontronazo con la carpa de acogida de la Sagrada Cena, que «estorbaba» para el emplazamiento de sillas de pago de Dulce Nombre, ésas que van como acomodación para el «espectáculo», y lo que recaudan, dicen, es para la pervivencia de la Cofradía. Ni justifico ni denostó, apunto.

Lo que faltó fue diálogo entre papones, hermandad cofrade y la mejor de las disposiciones. Al parecer, esta piedra con la que tropezar, no es infrecuente en estos menesteres. Ambas cofradías no asistiendo con representación oficial durante los respectivos recorridos procesionales… Mostraban enfado…

Y con esta vicisitud poco presentable, entro en una extemporánea connotación andaluza(?) en principio no «demasiado acogedora», para el Nazareno de León, que, al fin, estará en el Jubileo de las Cofradías, en Roma del 16 al 18 de mayo de 2025. Jubileo de la Confraternidad…dice el cartel.

Estarán el Nazareno y sus papones de Dulce Nombre de Jesús, en una magna procesión, 17/5/25, cuyo peso organizativo primigenio «hablaba andaluz». Dos personajes se hicieron necesarios para la acogida del Nazareno: El arzobispo Rino Fisichela, prefecto del Dicasterio para la Evangelización, que conocía, y sobrecogía la imagen, en especial su mirada. Y el leonés monseñor José Manuel del Río, subsecretario de la Pontificia Comisión para los Bienes Culturales, que ya desde niño fue «papón de acera» legionense.

Es preciso dejar recogido que, el citado monseñor, en el Encuentro citado, distinto y puede que distante ante la coyuntura climática, pronunció el sermón, ya de clásico arraigo, no muy largo, bien dirigido, enlazando conceptos, nacimiento y muerte del Redentor, con suavidad dicente, dejando mensaje, y modos, para los cristianos.

Siguiendo el tema Roma, precisamente en la elección del Nazareno surgió cierto agravio, fruto de pruritos cofrades, y tal vez tenga algo que ver la financiación, lo cierto es que sobre la inclusión del Nazareno ( nuestro Paso), se han generado algunos epítetos, supongo que también fuera de las redes. Al parecer tenían algo que ver con cierto demérito artístico ante el «Cachorro», de Sevilla, y la Virgen de la Esperanza, de Málaga, y que a las Cofradías muy celosas y prepotentes, no las gustaba la incorporción. No fue fácil la inclusión. Ahí nuestro paisano monseñor José Manuel del Río, en el Vaticano, desplegó su talante de buen dialogante, y para Roma iremos…

Porque es nuestro sentir leonés, sobrio y modoso, no nos salgamos de la norma. El arreglo floral, que brille con discreción. Ampulosidad y boato, sobran, incluso en estamentos eclesiales. Sugiero fidelidad al limpio mecido durante la marcha. Muy lejos de mí ánimo está el dar instrucciones, imponer criterio, sencillamente opino, y si se quiere, ¡sencillamente ruego! De ahí que me atreva a sugerir que a la figura del Cirineo, no la vistan de fiesta, nada de relumbrón, el sayón «franciscano» hasta al Papa Francisco, que nos dejó al alba del Lunes de Resurrección, le parecería el adecuado. Sirva este recuerdo, elemental muestra de su carácter, ¡como expresión de condolencia!

Si no hay modificaciones por su fallecimiento, digamos que están previstos importantes actos además de la anunciada procesión. El día anterior a ella, el Nazareno estará expuesto en la Basílica de Santa Andrea della Valle, en la Vía del Corso Vittorio Monetti. Habrá una solemne Misa y besapié, eccétera.

Hay que ver las diferencias que demasiadas veces surgen entre personas, incluso dentro de una misma religión, o de sus actos. Los organizadores, según datos, nos han estado dejando en el «olvido», en los anuncios y propaganda…, si es intencional, ¡lamentable! Mas, ¡olvidemos los posibles agravios!

«¡Levantaos, hermanitos de Jesús, que ya es hora!

¡¡¡ Buena procesión en Roma!!!