Diario de León

Máximo Soto Calvo

Asociación Pro Identidad Leonesa

¡Bravo Maestro!, don Juan Pedro Aparicio

Los leoneses desde un abanico de profesiones, esfuerzos y trabajos, han estado ayudando a España, nos dice, es llegado pues el momento en el que se nos devuelva el esfuerzo

Creado:

Actualizado:

En este menester, el defensivo de lo leonés, viniendo desde el más profundo estudio, descripción y puesta en valor definitorio de la identidad leonesa, y el seguimiento lúcido siempre, ¡afortunadamente siempre!, ahí ha estado implicado hasta la médula sentimental, nuestro paisano Juan Pedro Aparicio.

En este medio, acaba de lanzar un SOS para León, en este agónico momento que vivimos, o más bien nos obligan a vivir mediante el nefasto empeño de que permanezcamos sometidos autonómicamente. Precisamente allá donde nada importamos, o peor aún, donde fuerzan nuestro declive socioeconómico mediante desajustes buscados por los autonomistas. No es pues una petición de alarma más, ¡muy al contrario!, intenta condicionar un «canto del cisne» leonés, casi de libro. «En la historia de España, León fue protagonista directo de los hechos más definitorios». Sin León no hubiera construcción ni definición de España. Si fue premonitorio contándonoslo Aparicio en momentos clave de «León sin Castilla», ahora con fundamentos, y ante los hechos devenidos, es extraordinariamente preciso en la evaluación del estatus cuasi final, estimo, de lo leonés. Y nos lo dice desde su estilo literario, aunque no sea lo buscado, y sí brote desde su «ser leonés» comprometido. ¡Un SOS como último recurso! Sería de enorme valor captar el amplio mensaje que atesora el escrito y prolongarlo en busca de la ayuda colectiva para «salvarnos». Precisamente en este inexorable andar hacia la hecatombe del reloj, en marcha desde hace 40 años, que, ni colgados de las manecillas a los Harold Lloid, sin voluntad colectiva, seamos capaces de detener el rumbo…, de la caída. Estamos en KO técnico. Entiende como vital contar al «gran público», a todos los españoles, incluidos los que dicen vivir su especial nacionalismo, que es ésta, y no otra, la realidad leonesa de sojuzgamiento autonómico. Y hacia nosotros toda una invitación a la autodefensa, con el orgullo arraigado de haber sido León «pionero en los valores de la democracia moderna». Los leoneses desde un importante abanico de profesiones, esfuerzos y trabajos, han estado ayudando a España, nos dice, es llegado pues el momento en el que se nos devuelva el esfuerzo, en forma de comprensión y ayuda: «ha llegado el momento de que España cumpla también con León». ¡Apela a la solidaridad de todos los españoles!, que «comprendan la gravedad de lo que está ocurriendo». Una demanda legítima, una gran empresa que requiere un ¡cómo!, bien estudiado. Compartiendo todo, poco o nada puedo aportar en tal empeño. Pero sí considero oportuno formular al menos dos preguntas. Una, ¿cómo entender la extraña mezcolanza político-partidista y la votación ciudadana ideologizada-hipnotizada que les permite a los «nuestros» medrar en esta actividad para llevarnos a la decadencia extrema, mediante nuestra acompasada pasividad? Y la segunda que se asemeja a un enigma, y se concatena con la anterior: ¿Qué intereses y de qué índole unen a los conservadores y a los progresistas, PP/PSOE autonómicos, para ir de la mano en la perversión y el engaño para el amarre, sin opción de defensa del pueblo leonés, en una Comunidad que rechazamos ya desde los orígenes? Ambas interrogantes, para las que no creo tener respuesta firme, tan sólo han servido como falsa alfombra para que nos pisen los autonomistas y otros que dicen regirnos. Tenemos que hacer sonar el gran cascabel de la verdad, sí. Pero quién se lo coloca junto al oído. Perdóneme el autor, no es a él personalmente a quien formulé las anteriores preguntas, ni tampoco esta final que incorporo, pues sabe de mi respeto. Llevan una amplia consideración: ¿Cómo alertar a los leoneses que han de manejarlo, y desde qué tribunas hacerlo, para que se alcance la comprensión de los españoles? Recuerdo aquí el libro de Aparicio

El Transcantábrico, de allá cuando empezaba el «peregrinaje autonómico» de lo leoneses, todo un viaje de emociones en nuestro tren, cuya llegada a la que siempre conocimos en Legio como del Hullero, ahora la quieren suprimir desde Madrid, sin que desde la comunidad que nos maltrata, muevan un músculo en positivo. ¡Como en todo! En Madrid ante el Ministerio de Transportes, acompañando a los manifestantes leoneses reivindicativos frente Feve, leoneses, leyó Aparicio un manifiesto, saturado de verdades, demoledor, sin duda. De él tomo dos frases de contundencia extrema: «Nos están vaciando»

, es una; la otra, «ahora mismo, León está diseñado para desaparecer». Clara visión, honda huella, ¡Alerta! Leoneses.

tracking