En aras de la paz y la concordia
Los Señores de los Castigos nos han invitado, cariñosamente, a que todo este año 2025 hablemos mal de un tal Franco, y luego «lo que te rondaré morena» (disculpen las rubias y las «pelinrojas»: es un dicho popular). En aras de la paz y la concordia, después de haber aceptado que el pulpo es un animal de compañía, pregunto:
¿Es memoria histórica la película Negro y Rojo, de 1942, del falangista Carlos Arévalo, dedicada a la joven María Paz Martínez Unciti, torturada, violada, asesinada por los milicianos de la checa de Fomento en 1936, cuando apenas tenía 18 años?
Cualquier analista serio, por muy despistado que ande, acertará al afirmar que Franco no estuvo solo, pues nadie puede mantenerse tanto tiempo en el poder sin contar con personas valiosas que procuren vivir lo mejor posible sin meterse en camisas de once varas. Lo cierto es que brotaron y crecieron un sinfín de intelectuales y artistas como el historiador y genealogista Dalmiro de la Válgoma y Díaz-Varela, autor de Los guardiamarinas leoneses, Cronista Oficial de Villafranca del Bierzo, marido de Elena Quiroga, enterrados en el cementerio viejo, al lado de Pereira.
Recuerdo a José Ortiz Echagüe, de gran fe católica, ingeniero militar, piloto, fotógrafo, presidente de Construcciones Aeronáuticas, S.A. (Casa) con su famoso Aviocar, y presidente fundador de Seat en 1950 que sacó al mercado en 1953 el primer Seat 1400, y pronto el Seat 600.
Importantísimo ha sido Guillermo Velarde Pinacho (1928-2018), general del Ejército del Aire, ingeniero Aeroespacial, piloto, científico de relieve mundial, Catedrático de Física Nuclear.
Además de los ciento quince intelectuales mencionados en esta página el 26-9-24, es justo considerar también a: Gerardo Diego/ Manuel Machado/ Fray Justo Pérez de Urbel y Santiago/ Pedro Pérez Clotet/ Félix Ros/ Pedro Muñoz Seca/ Juan Sierra/ Carlos Foyaca de la Concha/ Eduardo Llosent y Marañón/ Luis García Berlanga/Alfonso Moreno Redondo/ Vicente Gaos González-Pola/ Joaquín Ruiz-Giménez/ José Suárez Carreño/ Luis Martín Santos/ Jesús Fernández Santos/ José María Moreno Galván/ José Manuel Caballero Bonald/ Fernando Baeza Martos/ Ángel María Pascual/ Fermín Yzarduaga/ Alfonso García Valdecasas / Víctor de la Serna/ José María Pérez Salazar/ Manuel Iribarren/ Manuel Ballesteros Gaibrois/ Crispín Martínez Pérez/ Adolfo Marsillach Soriano/ Concha Espina/ Pedro Lazaga/ Fernando Fernán Gómez/ Monserrat Caballé/ Carlos Sentís Aufruns/ Luis Escobar Kirkpatrick/ Manuel Augusto García Viñolas/ Carlos Martínez-Barbeito y Morás/ Ramón Escohotado Jiménez (padre de Antonio Escohotado Espinosa)/ Juan Ramón Masoliver Martínez de Oria (primo de Luis Buñuel)/ Antonio de Obregón Chorot/ Miguel Fleta/ Guillermo Díaz-Plaja Contestí/ Fernando Díaz-Plaja Contestí/ Xavier de Salas Bosch/ José Maróa Fontana Tarrats/ Ramón Menendez Pidal/ Pablo Casals/ José María Sánchez Silva/ José María Salaverría/ Eugenio de Bustos Tovar/ José Jiménez Lozano/ Gaspar Gómez de la Serna/ Antonio Ballesteros Beretta/ Manuel García Morente/ José Miguel Velloso/ José María Fernández Nieto/ Maruja Mallo/ José María Pérez González (Peridis)/ María Moliner, Juan Luis Cebrián, Manuel Almeida Segura, José Padilla Sánchez, Manuel Machado, Emilio Romero, Guillermo Díaz Plaja, Tapies, Miró, José María Fernández Nieto, Juan Antonio Zunzunegui y Loredo, Adolfo Marsillach, José Luis López Aranguren, Luis María Anson, Julio Iglesias Puga, Julio Iglesias, Rafael Martos, Chillida, Conchita Velasco, Carmen Sevilla, Manuel Pertegaz, Pedro Rodríguez Cervera, y el gran actor asturiano Arturo Fernández Rodríguez, «sí chatina».
Tal vez merece especial homenaje Carmen Gutiérrez de Gambra (Madrid, 1921-1984), en realidad María del Carmen Gutiérrez Sánchez, profesora de Geografía e Historia en el Instituto Ramiro de Maeztu, escritora de muchas novelas que firmaba con el seudónimo de Miguel Aranzuri, entre ellas La Paloma Negra. Traductora de inglés y francés, casada con Rafael Gambra Ciudad (Madrid, 1920-2004), filósofo, profesor, pensador católico tradicionalista, requeté, descendiente de carlistas navarros.
Feminista era Mercedes Formica-Corsi Hezode (Cádiz, 9-8-1913, Málaga, 2002), gran abogada liberal, defensora de los derechos de la mujer, de su independencia económica y profesional. Ella sola, a base de insistir, de pelear y denunciar el «maltrato legal» que les infligían la leyes franquistas en plena posguerra, logró impulsar en 1958 la Reforma de 66 artículos del Código Civil que discriminaba y perjudicaba a las mujeres.
Doña Mercedes, con su empuje y gran conocimiento de las leyes, buscó la igualdad de derechos; por eso, además, se hizo periodista y escritora, primero hizo «novela rosa» utilizando el seudónimo de Elena Puerto y, luego, otras obras más intelectuales y comprometidas como la publicada en 1955 con el título de «A instancia de parte», que firmó con otro seudónimo, el de Demetrio Ron. Me satisface romper una lanza en defensa de esta gran luchadora, que había sido falangista, seguidora de José Antonio Primo de Rivera. En Cádiz, no hace mucho, le quitaron el único busto que tenía, que la recordaba.
Serafín Álvarez Quintero, hermano de Joaquín, considerado franquista, fue enterrado el 1-4-1938 y a su féretro se le permitió llevar un crucifijo gracias a la intervención de su gran amigo Melchor Rodríguez García, anarquista, conocido como El Ángel rojo, excelente persona que libró de ser asesinados a miles de presos de las cárceles de Madrid, camino de Paracuellos, entre ellos al gran guardameta Ricardo Zamora, al locutor Bobby Deglané, a los hermanos Luca de Tena, al doctor Gómez Ulla, y al teniente general Agustín Muñoz Grandes, el cual, acabada la G.C. y ser juzgado y condenado Melchor, saldría en su defensa presentando miles de firmas y testimonios que certificaban la bonhomía del anarquista. Fallecido en Madrid, el 14-2-1972, viviendo todavía Franco, este «Ángel rojo» fue acompañado al cementerio de San Justo, aplaudido y vitoreado por multitud de vencedores y vencidos.
Para la buena convivencia es esencial conocer y reconocer los hechos, perdonar lo que haya que perdonar. Portugueses, alemanes, japoneses y yanquis sí han aprendido la lección. En España seguimos con Franco a vueltas.
La Historia de la Humanidad, tan cruel, dice que el «odio» jamás fue delito, sí grave estupidez. Sembrar cizaña está al alcance de cualquier charlatán de neuronas retorcidas. Franco, para bien o para mal, ha sido el personaje más importante de la Historia de España del pasado siglo. Y ya puesto a disfrutar de la benevolencia y generosidad de ustedes, me atrevo a decir que el domingo 16 de marzo de 2025 es histórico, memorable, pues el resultado del Congreso Provincial del PSOE demostró que no es cierto eso de «Somos socialistas pero antes leonesistas». ¿Recuerdan aquel otro eslogan que decía: «Hay que ser muy mal leonés para no votar a Zapatero». Al señor R.Z sí hay que felicitarle por la Ley «Antitabaco» del 26-12-2005; por la Ley de Circulación del 19-7-2005 (la que quita puntos y ha evitado muchos miles de muertos); por la creación de la UME, y el Inteco en el 2006, hoy llamado Incibe.
Martín Villa quiso potenciar a este León que siempre se mostró monárquico, por eso pensó que sería bueno unirlo a la también monárquica castilla de Valladolid y de Burgos, no con la «izquierdista» y «revolucionaria» Asturias que, además, no nos quiso, ni nos quiere para formar comunidad autónoma. Recuerden que el primer presidente de Castilla y León fue Demetrio Madrid, del PSOE, desde 1983 hasta 1986.
Las culpas hay que repartirlas bien, nada se hizo para retener a la Telefónica «privatizada» del tiempo de Aznar con Villalonga, y antes de la Autonomía de Castilla y León ya dependíamos de Valladolid en lo judicial, notarial, y de Oviedo en la enseñanza. La AP-71 León-Astorga sigue siendo de pago, y las inversiones del Gobierno Central brillan por su ausencia. La ciudad de León del pasado siglo se ufanaba de ser «señorial», funcionarial, de servicios: los mineros de El Bierzo estaban obligados a subir El Manzanal para ver si tenían silicosis. Lógico es que protesten los administrados y no los administradores de ordeno y mando. Ahora, con la pretendida Autonomía para la Provincia de León, sin Zamora ni Salamanca, El Bierzo tiene más importancia política, esencial, pero nadie le pide perdón por haber sido explotado como una colonia.
Hay gente que no quiere que se incremente el gasto militar y además pide que salgamos de la Otan. Tiene claro que será mejor defender nuestra seguridad e intereses colocando carteles que digan: «Entren sin llamar»; «No nos ataquen, somos pacíficos». Ya en los años ochenta del pasado siglo, en las entradas de Cacabelos el Ayuntamiento puso los que decían: «Cacabelos, municipio desnuclearizado», y tuvo tanto éxito que nadie lo nuclearizó.
Disfrutemos La oración del torero, maravilla del «franquista» sevillano Joaquín Turina.
Con toda Burbialidad.