En busca del agua
¡Eureka!, 2025 ha «roto aguas». Los embalses están a tope. Pronto olvidaremos 2022 y 2023 y su bajo nivel, pero no deberíamos hacerlo, pues sabemos de sobra la irregularidad de las precipitaciones en la Península Ibérica.
Llevamos décadas que los glaciares de los Pirineos van reduciendo su tamaño o ya no existen. A partir de 2027 el trasvase Tajo-Segura deberá aportar un 40% menos de agua de la actual para riego en el sureste, por lo cual, o se riega con agua desalinizada, problemático, contaminante y caro o se deja de secano la superficie correspondiente. En León, el nevero del Teleno hace 70-80 años, al menos llegaba a mediados de julio; ahora, generalmente no llega a S. Juan; el lago de La Baña es ya una laguna. El abundante afloramiento histórico la Fontoria, a la vera de la via romana Braccara-Asturica, que regaba extensa superficie en Villamontán de la Valduerna y Posada, y sobraba, desapareció como por ensalmo en pocos años hace algo más de cuarenta. En el regadío se está produciendo la «paradoja de Jevons», a saber: mayor eficiencia en el mismo, ahorrando agua por Ha con relación al S. XX, no obstante no mengua la necesidad de ella para este uso. La razón: aumenta progresivamente la superficie regada gracias a las nuevas tecnologías y se riegan cultivos y pendientes que antes era imposible por surco y gravedad; hoy se puede mediante las tuberías y agua a presión. Antes, un agricultor «manejaba» el riego de veinte-treinta Ha con su azada y su pala. En Laguna de Negrillos abundaban las motos para regar con pozos al mismo tiempo varias parcelas alejadas entre sí. Ahora el agricultor riega desde la lejanía las que desea con su móvil, la energía eléctrica y aplicaciones le sustituyen. Hemos pasado de la prioridad absoluta de los pantanos durante Franco (con la autarquía había que producir alimento, energía y crear empleo), a ser éstos malos «per se». La consigna de la izquierda fue: no más pantanos. El PSOE la activó después de cerrar Riaño. En vez de construir Vidrieros en Palencia, por ser zona de paso del oso arguyeron, el déficit del Carrión lo solventaron trasvasando agua de Riaño desde Galleguillos hasta el Canal de Castilla (47Km); la Junta ha construido por 50M la gigantesca balsa de Villalón (10 Hm
3 de capacidad), para llenarla por el canal desde el Cea. Confederación prevé dos pantanitos (55 Hm3 entre ambos) en el río La Cueza, (que nace y se hace joven en León) a llenar mediante tubería desde el Carrión en invierno. El coste de ambos supera en 52M de euros a Vidrieros, pese a la mayor capacidad de éste (65 Hm3 ). Parecen «juegos de agua», pero salen en el BOE. Se descartó también el embalse en el Omaña para terminar de regar el Páramo pese a que la alternativa 3 bajaba la cota del embalse, disminuía el impacto habitacional y redujo el rechazo en la zona; era la hora de los ecologistas urbanitas (muchas alegaciones, de Madrid procedían). Como solución, válgame Dios, el PSOE, apoyado por su grupo Gemal, decidió bombear un caudal de 21m
3/s del Esla a 52m en Villalobar y construir un canal desde ahí hasta el Páramo; los agricultores aceptaron al no pagar ellos el coste, así que la energía la hemos estado pagando todos los ciudadanos; ¿Era la elevación de un caudal tan enorme más ecológica que el embalse? El tiempo ha demostrado que no era solución idónea y quieren subsanarlo construyendo dos balsas en Carrizo, con fuerte oposición, a llenar en invierno con agua fundamentalmente ¡del Omaña! (otra paradoja), pues el Luna bastante tiene con llenar su pantano. Se estira Riaño: por un lado hasta Valladolid, por el otro hasta el norte de Zamora y por el cauce natural el caudal ecológico hasta el Duero y garantizar el agua para Portugal. En mi pueblo decían: «el Duero lleva la fama (agua) porque el Esla se la da». Certero. Otro embalse truncado fue el del Eria ¿motivo? ¿Qui lo sa? Causaba escaso daño ecológico, no inundaba pueblos ni tenía oposición social (pocas alegaciones, algunas peregrinas), hubiera garantizado el riego para toda su ribera y el suministro de agua de calidad a La Bañeza, que falta le hace. Sin las alternativas prometidas, carente de regadío modernizado, sin reconcentrar y con exceso de fauna salvaje, las vegas de algunos pueblos de la Valdería quedarán de secano, extensible quizá esto a la Valduerna, cuna de las alubias «bañezanas», donde el riego mediante bombeo con motores es costoso. «Al que no tiene, aun aquello que tiene le será quitado». Sabemos que muchos pantanos ya constaban en escritos o en proyectos de grandes técnicos, ingenieros o intelectuales regeneracionistas de finales del S. XIX o comienzos del XX, como Joaquín Costa o de Lorenzo Pardo y su Plan de Obras Hidráulicas de 1932, que contemplaba la construcción de muchos que luego llevó a cabo el franquismo. Sin ellos, El Páramo sería un erial sin verdor y sin gente, lástima que parte de su maíz sea para combustible. En esta tierra de pirómanos, ¿dónde cargarían los medios aéreos «apagafuegos»? ¿Cómo conservamos el agua? ¿Elevándola a balsas en invierno como harán en Carrizo? Ecologistas y políticos luchando contra la fuerza de la gravedad. Rafael Sáez, del ITA, reconoce el alto coste de este tipo de infraestructuras, no siendo la solución a los déficits, que está en la cabecera de los ríos. Siendo partidario de los embalses (con generosas indemnizaciones, en su caso), el aprovechamiento para riego de los acuíferos subterráneos no mueve a serlo de éstos, pues, pese a que hay datos de los importantes desde los años 80, muchos están sobreexplotados. En el de los Arenales en la Meseta Norte, la excesiva extracción de agua ha provocado su bajada de nivel y el aumento de arsénico y otras sales en el agua de consumo humano en Toro y otros lugares; el nivel del núm. 23 de la Mancha Occidental desciende año tras año en los treinta y cinco puntos de control piezométrico; el aumento desmedido del regadío en el de la Mancha Oriental ha menguado los caudales en la cuenca del Júcar; el agua de mar penetra en los acuíferos que abastecen «la huerta de Europa» de Almería (ojalá la ambición desmedida no la retorne al árido, bochornoso y polvoriento desierto que era hace cinco décadas); Doñana … En la mayoría, las concesiones para riego superan con creces la recarga, cuando no es ilegal el mismo. No han logrado «encauzar» recargas y consumos. Añadamos el gasto energético de las extracciones, cada vez más profundas. Mc Kibben en «Nuestro futuro sediento» escribe sobre la burbuja de la agricultura basada en estos acuíferos. En España, en mi opinión tenemos dos burbujas: la de dichos acuíferos y la de la desalinizada. Estamos «por encima de nuestras posibilidades acuosas» en muchas cuencas. Es preciso restringir drásticamente los campos de golf, piscinas particulares, riego de césped con agua potable etc. El agua desalinizada debiera prohibirse para riego, pues hasta ahora se obtiene con energía del petróleo; no es sostenible para dicho uso. Habrá que equilibrar ecología y riego de cultivos; repensar el riego de algunos resistentes a la sequía (vid, olivo, almendros, pistacheros); aumentar el uso de agua depurada empleada en cultivos arbóreos. Asegurar el agua para los regadíos actuales pero frenar la implantación de nuevos, salvo que se regulen nuevos ríos. La Mancha los incrementó en 100.000Ha de 2013 a 2023 (el 75% del agua, de acuíferos subterráneos). Si en verdad las temperaturas medias van siendo más elevadas con relación a la primera mitad del S. XX, eso conlleva una mayor evapotranspiración, y por ende mayor necesidad de agua. ¿La tendremos?