Cambio tren por bicicleta
Ponferrada tiene dos arraigadas tradiciones: una el trazado de carriles-bici para practicar deportes de riesgo y otra la recurrente aparición de una vía férrea fantasmagórica en el imaginario de soñadores provincianos. La segunda trata de esa pretensión que aquí se vive como un déjà vu en el que algún político vuelve a sorprendernos, lustro arriba año abajo, con la promesa de que «el tren turístico a Villablino saldrá desde Ponferrada».
Si después de más de veinte años el Ponfeblino suena a filfa, transmitida desde la peor crisis económica en el Bierzo y su desmantelamiento industrial, a cuerno quemado huele su promesa de que saldrá de Ponferrada. No voy a cuestionar el proyecto en sí del Ponfeblino, aún suponiendo lo costoso de la puesta a punto y el mantenimiento de una vía férrea, locomotora, vagones… para un uso exclusivamente turístico. Dejo claro que no tengo datos reales en contra del Consorcio ni sabría decir si es medianamente viable el proyecto: un viaje en tren por paisajes de incuestionable belleza, kilómetros y kilómetros de bosques, montes y montañas con una biodiversidad única. Solo que después de veinte años vendiendo el tren como si de una moto se tratara y el escaso o nulo control que en este país existe sobre el uso que se da a tu dinero, y el mío, no está de más cierta sospecha de esas que se aligeran, un poquito, con información clara de cuentas legibles y chocolate espeso. Y aquí es donde quería llegar: si a estas alturas nos informan con el cuento de que «el Ponfeblino saldrá desde Ponferrada» y esta es la apuesta del Consorcio (y no únicamente de alguna voz libre, verso suelto o encantador de soñadores provincianos de la capital del Bierzo), entonces ya les digo con total seguridad que o nos están engañando o nos quieren estafar. Decía que otra arraigada tradición es la de practicar ciclismo de riesgo por Ponferrada, aunque esto solo es cierto si no se comprende el peculiar sentido humorístico de su Ayuntamiento. Ponferrada sencillamente es una ciudad no adecuada para el uso de bicicletas, donde es aconsejable mucho cuidado y ojos en la nuca. Por ello es necesario que no se tomen en serio lo de sus carriles-bici a base de pintarrajear el asfalto de sus calles con rayitas y dibujos de bicicletas con un 30 escrito. Yo no comprendí la broma, o si aquello hace a Ponferrada más accesible y segura a los ciclistas, lo dudo, hasta que a lo largo del paseo del Sil colocaron unos sarcófagos que asemejaban bancos. Supongo que es cuestión de contarlos: uno, dos, tres… y así hasta treinta. Bueno, la verdad, yo no los he contado porque no me van las bromas macabras, lo que sí puedo aconsejar es que vayan con mucho cuidado, queridos ciclistas, porque su pelleja es el chasis que se cobra el despiste de un conductor. Si ustedes pasan por la carretera a Villablino, verán que es muy utilizada por los ciclistas, con el inconveniente de que tampoco aquí se libran de tener que practicar un deporte de riesgo: abundante tráfico y en gran parte pesado. Es cierto que la conciencia ha mejorado mucho, que pocos conductores son los que no respetan la distancia de seguridad, pero aún así aquellos ciclistas menos confiados, más prudentes o sin ojos en la nuca terminan jugando a lo dromedario por la acera. Se les ve de lejos cuando vas con el coche, son esos que cada no más de diez metros van tropezando con los rebajes de acceso a las fincas, rebajes que les provocan unos botes de los de «no olvides la faja» y avanzan a trompicones, como los dromedarios de las ferias que echan su carrera a base de meter bolas en los agujeros. Vista una ciudad tan poco accesible a las bicicletas, se me ocurre transmitir una idea. Desde Cuatro Vientos a Columbrianos y desde allí dirección Bárcena, en paralelo a la carretera de Villablino, aun se adivina el viejo trazado de la MSP. En algunas partes ha desaparecido entre fincas y obras posteriores, en otras se ha transformado en camino rústico y en otra gran parte cuesta adivinarlo debido a su abandono. La idea es la siguiente: ¿por qué no acondiciona un carril bici y peatonal serio, seguro, apoyados en esta vieja infraestructura histórica del Bierzo y, si es posible y llegados a un acuerdo, desde el Ayuntamiento de Cubillos extenderla a Cabañas de la Dornilla, Posadina y la antigua estación del tren? No tengo datos para opinar si el Ponfeblino es un proyecto viable, pero desde Ponferrada ya les aseguro que no. La vía, aunque en muy malas condiciones en algunos tramos, comienza en la Estación de Cubillos del Sil y no se puede pretender construir más de quince kilómetros de vía de ferrocarril desaparecida, al menos dos puentes derruidos, cruzar los dos carriles de la vía rápida de la carretera de la Espina, la de Cuatrovientos, la de la terminal de mercancías, esa otra en Cubillos… para que salga, sin tener que desplazarse diez míseros kilómetros, un puñado de turistas desde la misma capital del Bierzo. Si aún así fuera un capricho innegociable del Consorcio del Ponfeblino o de autoridades locales que paraliza esta o cualquier otra propuesta realista de recuperación del histórico trazado de la MSP desde Ponferrada a Cubillos, propongo hacerlo compatible y darles gusto inaugurando el carril-bici con un trenecito de esos que disfrutan los niños en los centros comerciales; salida de la capital del Bierzo bendecida con Santa procesión de nuestra Virgen de la Encina a golpe de campanilla del Lambrión Chupacandiles. ¡Chaca-chaca-cha puuu-puuuu!