Claridad meridiana, de actualidad
En la primavera de 1988, comiendo con dos buenos compañeros alemanes en El Cachirulo, enfrente del estadio Santiago Bernabeu, en la sobremesa hablamos de economía, deportes, costumbres, política y otras cosas. Nos teníamos confianza, incluso amistad, y les pregunté: ¿Habéis oído hablar de vagones con zapatos y ropa de las víctimas del holocausto?... ¿Es verdad que con los cabellos de los niños se hacían cómodas almohadas? Mis compañeros se quedaron mirando fijamente, sorprendidos, y contestaron: «Eso parece, hemos escuchado algunas cosas, ¿vas a escribir un artículo?». No, no escribiré nada, sólo pregunto para saber si es verdad o son malignos rumores, exageraciones para hacer daño. Entonces, el compañero director financiero, diez años mayor que yo, se puso tan triste que todavía hoy sufro al recordar su sincera respuesta: «No podemos heredar las posibles culpas de nuestros padres y abuelos, mayoritariamente atemorizados y desconocedores de los crueles hechos, pero sí tenemos todos la obligación y el deseo de pedir perdón y de proteger a los judíos. Los EE UU siempre defenderán a Israel, y nosotros con más razón. Hemos sido derrotados por los yanquis y también liberados. Estamos agradecidos, y sólo nos falta la caída del Muro de Berlín para que oeste y este, todos juntos, prosperemos trabajando por la paz y la concordia. Creo que a los japoneses les pasa lo mismo».
Tres años antes de esta conversación, exactamente el 12-4-1985, cuando Felipe González apenas llevaba gobernando tres años, se produjo el atentado terrorista en el restaurante El Descanso, situado en el kilómetro 14 de la autovía Madrid-Barcelona, cerca de la sede central de nuestra empresa. Hubo 18 muertos y 82 heridos. Alemania está unida y en paz gracias a los yanquis, a Gorbachov, a Juan Pablo II, a Lech Walesa. Japón también ha aprendido las crueles lecciones que le ha dado la Historia. No es bueno disgustar a los Estados Unidos de Norteamérica, gobiernen demócratas o republicanos, pues ellos sí son muy patriotas, defienden la democracia, la libertad y en caso de grave agresión volverán a salvarnos a los europeos. Sin embargo, los españoles nos seguimos peleando, y algunos dirigentes hispanos, de izquierdas, nos atacan sin razón. A duras penas nos entendemos el 12 de octubre Día de la Hispanidad, que deberíamos celebrar en libertad, paz y armonía, todos unidos, teniendo muy presente lo bueno de nuestra historia común. Recuerdo a Juan de Cárdenas, un andaluz nacido en 1562-63 en una pequeña villa muy cercana a Sevilla, Constantina, que marchó a América, estudió medicina y se hizo doctor en la ciudad de México, en la cual publicó en 1591 su obra:
Problemas y secretos maravillosos de las Indias. Hay una anécdota preciosa que puede dar clara idea de lo importante que es tener un buen idioma y un buen médico a tu servicio. Lo cuento: un hidalgo Mexicano, contento, seguro, satisfecho y agradecido quiso decirle a su «doctorcito» lo mucho que confiaba en él, y se expresó así: «Devanen las parcas el hilo de mi vida como más gusto les diere, que cuando ellas quieran cortarlo, tengo yo a vuestra merced de mi mano, que lo sabrá bien añudar. Hoy, en España, hay tanta gente enfadada que incluso un exministro de Cultura del gobierno de R. Z, a mediados de junio de 2025, ha dedicado al Señor de los Castigos estos «cariñosos y delicados» epítetos: «Nos manda un chulo, inmoral, indigno, arrogante, psicópata, falsario, sectario, violento, amenazador, mentiroso, tramposo, malvado, sibilino, sin remordimientos ni afecto por nadie. Como español me da vergüenza tener un presidente como este. Llegar a tal cantidad de cinismo es tremendo. No tiene honor, debería haber dimitido hace años. Se cree infalible». El 9-10-2025, Luis García Montero, comunista, director del Instituto Cervantes desde el año 2018 por gracia del Consejo de Ministros, arremetía contra el director de la RAE Santiago Muñoz Machado elegido también en 2018, democráticamente, por sus compañeros de la Academia, con el resultado de 22 miembros a su favor contra 13 que apoyaron a Juan Luis Cebrián. Además, el 1-12-2022 ha sido reelegido. El ataque, el insulto, el menosprecio del señor Montero, escribiendo que «La RAE está en manos de un experto en llevar negocios para empresas multimillonarias», ha sido contestado, debidamente, por la RAE y algunos de sus miembros, entre ellos Arturo Pérez-Reverte y, sobre todo, por el ganador del Premio Cervantes 2024 don Álvaro Pombo que ha llamado «chiquito pero faltón» y poeta «menor» al que fue por lana y ha salido trasquilado. Yo siempre pretendo escribir como un buen contable, con claridad meridiana, o del mediodía, máxima claridad que luce el sol cuando está más alto, por eso le digo al señor García Montero que esas empresas multimillonarias, y todas las demás empresas medianas o pequeñas, son las que, con sus producciones e impuestos, le pagan a él el nada despreciable sueldo de más de cien mil euros anuales. Vuelvo a mencionar al señor Pombo que, hace poco tiempo, ha dicho: «España prosperó gracias a Franco, la democracia fue posible gracias a Franco». ¡Viva la libertad de expresión, muera el insulto! También me parece pertinente felicitar a don Ricardo Magaz, que ha escrito: «Marruecos vacía las cárceles y empuja a los convictos a España». (Diario de León, Tribuna 16-8-24). «La criminalidad sigue avanzando imparable en España». (Diario de León, Tribuna 13-9-24). «Homenajes públicos a los terroristas: glorificación de los asesinatos». (Diario de León, Tribuna 10-1-25). El 7-6-20 nos detalló los dieciocho grupos terroristas españoles, de ellos dieciséis de izquierdas y separatistas. Una gran mayoría de la ciudadanía española opina que la entrada masiva y descontrolada de mano de obra barata y poco cualificada está agravando la crisis de la vivienda, eleva la presión sobre los servicios públicos y alimenta tensiones sociales. Juan Luis Cebrián, el 16-7-25, en su artículo
El putiferio y la famiglia, ha escrito: «La famiglia sanchista ha intentado repetidas veces dictaminar por sí misma la verdad y la mentira de las noticias publicadas y ahora quiere expulsar del recinto parlamentario a algunos periodistas maleducados, aunque no tanto como la mayoría de los diputados que practican el histerismo como único y lamentable comportamiento parlamentario. Insistiré por ello una vez más en que, con todos sus errores y carencias, el trabajo de jueces y fiscales independientes y el de periodistas y reporteros de muchos de los tabloides digitales y comentaristas de prensa no sumisos son el mejor, ya casi único, obstáculo para que los Corleone de turno no acaben por dinamitar la convivencia». Tengo que seguir insistiendo que Europa no está defendiendo el cristianismo, que es fundamento de toda nuestra civilización occidental, que debería estar muy presente y protegido en la Constitución Europea. No hacerlo es un gravísimo error. Uno de los máximos culpables ha sido Valerí Giscard d’Estein, que procuró que Francia se olvidase de su pasado glorioso dentro del cristianismo. El hedonismo occidental y español, el mirar para otro lado y cruzarnos de brazos nos ha traído esta crisis de valores morales y éticos, que es la causa fundamental del desastre político, económico, social que padecemos. No reconocerlo es completa necedad. El que esté libre de culpa... Con toda Burbialidad.