Lecciones desde la política valenciana
No todo es fango en Valencia, ni en la política valenciana. La transformación de su red ferroviaria de vía estrecha (Feve) en una red de trenes tranvía dinámica y con millones de usuarios fue un éxito de cooperación entre administraciones públicas. Todo lo contrario de la transformación de la Feve leonesa en un tranvía urbano y en un servicio de cercanías eficaz. Así lo afirmaba el pasado 14 de octubre el ingeniero Jaime Pallarol Simón en las jornadas Las nuevas cercanías a debate organizada por la Universidad Politécnica de Valencia. Pallarol, ingeniero de caminos y ex jefe del Servicio de Transporte Ferroviario y Logística de la Generalitat valenciana fue uno de los ponentes de la Jornada organizada por la Plataforma Feve sobre el fracaso de la integración de nuestro tren en la ciudad de León. Su ponencia en Valencia se titulaba Colaboración entre administraciones y tuvimos el merecido honor de ser citados cómo ejemplo de fracaso de dicha colaboración.
Pallarol presupone una «lealtad institucional, que fue la base de muchos años de gestión pública y que se ha ido perdiendo en la maraña de la pugna entre políticos». Defiende que el Convenio que se suscribió en 2010 para la integración de Feve adoleció de dos defectos: 1) una falta de realismo amparada por un fin electoralista 2) la ausencia de la comunidad autónoma en dicho convenio (probablemente por el mismo motivo). Concluía «que una posible solución sería la colaboración de la Junta de Castilla y León, que podría asumir todo o parte del coste del material móvil necesario para prestar el servicio en el área próxima a León (o incluso en el trayecto Guardo-León que no sale del territorio autonómico y, por tanto, está dentro de sus atribuciones estatutarias), sobre una infraestructura de titularidad estatal administrada por Adif )». Desconocemos si ser citados como los patitos feos de la colaboración entre administraciones angustia a nuestros mandatarios locales. Pero sí que tenemos la certeza de que la integración de la Feve debe estar en el corazón de la cercana campaña autonómica. Es evidente que el Ministerio de Transporte es el único culpable de 14 años de incumplimientos. Pero como la paciencia de los leoneses no es (o no debería) ser infinita es el momento de buscar nuevos interlocutores. Las instituciones que tanto apoyo moral han mostrado a esta Plataforma (Ayuntamiento de León, Diputación de León, Consejería de Movilidad de la Junta) tendrán la ansiada ocasión de mostrar la entereza de su sostén. Recordemos a título de ejemplo que el Consorcio Metropolitano de Transportes de la Bahía de Cádiz que gestiona el TramBahía, un caso muy parecido al nuestro, lo conforman la Junta de Andalucía, la Diputación y los municipios, operando en infraestructuras de Adif y con explotación a cargo de Renfe. Dado que el consejero de movilidad autonómico ya afirmó que «Mañueco estaría encantado de colaborar en la medida de las posibilidades de la Junta en la recuperación de la línea de Feve en su acceso al centro», la Plataforma Feve realizara en las próximas semanas la solicitud oficial a la Junta de Castilla y León para que sea parte de la solución al problema. Y contaremos para ello con la inestimable ayuda de Pallarol que forma parte del comité técnico asesor de la Plataforma.