DISTINTAS FORMAS DE VER LEÓN
Recorrer 120 años resistiendo

Yo soy de los puritanos en los conceptos; y el de PERIODISMO (con mayúsculas) está perfectamente definido: «Actividad profesional que consiste en la obtención, tratamiento, interpretación y difusión de informaciones a través de cualquier medio escrito, oral, visual o gráfico» (la RAE dixit). Por lo tanto, no valoro demasiado algunas variantes que pretenden inculcarnos con aquello de «periodismo de investigación», «fotoperiodismo» y algunos otros inventos que lo único que pretenden es desvirtuar el fin último y la naturaleza de un concepto imprescindible para el ser humano, para la sociedad y para las estructuras básicas de la convivencia: individuos, familias, profesionales, colectivos, empresas e instituciones. Casi que me quedo con aquello de que el PERIODISMO se centra en informar y, a veces, entretener. Por lo tanto, me alejo de todo lo que se acerque a formar (para eso está el sistema educativo), adoctrinar (en el mal sentido de la palabra) e influir interesadamente (una bajeza ética).
La acotación que acabo de hacer, tiene plena vigencia en nuestros días. Es evidente que la tecnología y la evolución han impulsado al periodismo a transformarse en sus modos y en sus canales de presentación. Es más: yo diría que a reinventarse. Pero nunca en su esencia, aunque estemos sufriendo perversiones antológicas que se refugian en un concepto de periodismo totalmente falseado y con unos intereses y objetivos de la peor catadura. El ser humano es, por naturaleza, multicanal, multimedia e interactivo y, por lo tanto, perfectamente adaptable a la vorágine de cambios que se han producido en la manera de comunicarnos. Ya lo dijo Marshall McLuhan en la década de los 60 (hace 65 años ya). Por lo tanto, la evolución tecnológica de los diversos canales a través de los cuales el PERIODISMO debería de seguir cumpliendo su misión, pues no transforma sus fines esenciales. ¿Cuáles son los factores esenciales que, negativa e interesadamente, desvían los nobles fines y la esencial labor del PERIODISMO? Son diversos, pero algunos son más que evidentes: hoy «cualquiera» con un dispositivo en el bolsillo o sobre su mesa pretende convertirse en un «emisor» de las más contundentes o interesadas mentiras o manipulaciones disfrazándolas de actividad periodística. Nacen auténticos estercoleros que reflejan lo peor de la naturaleza humana y del bajísimo nivel cultural y de educación en muchos aspectos. Y siempre hay algún interés oculto en la desinformación y en la manipulación de la realidad. Salvo que el protagonista sea algún ignorante (por tanto, osado), pues abundan en demasía. La acción periodística se basaba en un canal de información SIMPLEX (sólo permite la comunicación en una dirección): prensa escrita, radio, televisión, canales de video, podacast, broadcast. Hoy en día estamos ante canales SEMI DUPLEX (permiten la comunicación en ambas direcciones alternativamente): chats, redes sociales, diarios digitales, participación en directo en canales SIMPLEX). Más aún, existen los canales DUPLEX (permiten la comunicación bidireccional simultánea): canales multimedia interactivos. Hoy en día, el arte de perseverar en el verdadero PERIODISMO, ante este farragoso mundo de los nuevos canales, lo dominan pocos medios de comunicación. Y esos son los que verdaderamente prestan un servicio de altísimo valor a nuestra sociedad y a nuestra convivencia. Por el contrario, resulta despreciable y cansina la cantidad de medios (o pseudomedios) que nos asaltan de manera incontrolada pervirtiendo el fin del auténtico PERIODISMO: manipulación, adoctrinamiento, falsedad, paparruchas (lo que nos han cambiado por fake news, con lo bonito que es el idioma español) y muy oscuros intereses. El caso del DIARIO DE LEON merece una valoración positiva: ha resistido 120 años en medio de esta vorágine. Bien es cierto que la situación actual, en todos los órdenes, nada tiene que ver con lo vivido a lo largo de los tiempos. Pero sí es cierto que se halla en medio de un consistente grupo de comunicación que combina la multiplicidad de canales y tendencias con el respeto al concepto básico de PERIODISMO del que hablaba al inicio de esta Tribuna. Medios escritos, radio, televisión, ediciones digitales, podcasts, broadcasts y una red que tupe el entorno de nuestra comunidad. Como siempre decía mi gran amigo Florencio Carrera, «de lo local, a lo global». Entre 1998 y 2003 tuve la suerte de trabajar en el despliegue tecnológico y dirigir uno de los grandes proyectos que facilitaron el nacimiento y la creación de lo que hoy es Edigrup: Retecal, la operadora de telecomunicaciones de Castilla y León, hoy desaparecida e integrada en Vodafone España. Detrás de un proyecto de este calibre, en el que está imbricado el Diario de León, siempre hay personas y profesionales. Yo les animo. A todos. Y les pido rigor, excelencia, conocimiento, ética y defensa de la labor irremplazable del PERIODISMO. Toda la sociedad se lo agradecerá. Sí, ya sabemos que el entorno es difícil y complic