DISTINTAS FORMAS DE VER LEÓN

Félix Llorente
Presidente de LA Asociación Leonesa de Caridad (Asleca)

120 años de caridad leonesa

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Empecé a familiarizarme con el Diario de León, cuando de adolescente acudía a las clases de latín en la preceptoría de D. Emilio, capellán de las monjas Agustinas de Mansilla. Pasados los años y asentado profesionalmente en la Villa de la Pícara Justina, fue precisamente D. Emilio el que me avisó de que me iban a visitar del Diario de León. Y una tarde de febrero del año 1964, se personaron en mi trabajo dos periodistas, para ofrecerme la corresponsalía informativa del mismo, cometido que acepté. La verdad que tomé el encargo con ganas y dedicación, y ello creo que condicionó positivamente mi vida durante 25 años, periodo en el que se cumplieron una de las mejores páginas de mi vida, al tiempo que dispuse con total libertad de una excelente tribuna para contar los avatares, las incidencias y las historias de mi pueblo.

Con los años y ya residiendo en León, volví a coincidir con el Diario de León y su colaboración necesaria y casi imprescindible, cuando en 2014 y como voluntario, me hice cargo de la Presidencia de la Asociación Leonesa de Caridad. Además, el Diario y la Asociación se da la coincidencia de que son coetáneos, ambos iniciaron su andadura en el año 1906.

La Asociación Leonesa de Caridad nació por iniciativa de la Junta Provincial de la Cruz Roja presidida por D. Manuel Diz, en sesión que se celebró el 9 de noviembre de 1906, en la que se tomó el acuerdo de realizar una campaña activa en bien de la Ciudad, programando la fundación y organización de una Asociación de Caridad. A este fin y con el deseo de dar participación a todos los elementos sociales de León, se convocó una reunión popular el 18 de noviembre de 1906, que tuvo lugar en el salón de Sesiones del Ayuntamiento, repleto de público, bajo la presidencia del Alcalde D. Tomás Mallo, que abrió la sesión dirigiéndose al pueblo de León para que cooperase en tan encomiable obra, que gozaría del protectorado del Excelentísimo Ayuntamiento de León.

El punto de partida se inició con la compra de una casa solariega conocida por la casa de los Cabero, gracias a un generoso préstamo del Monte de Piedad, en la que se instaló una cocina económica para atender a los pobres y transeúntes, haciéndose cargo del servicio del comedor Las Hijas de la Caridad el 25 de noviembre de 1907.

Los años 1934 a 1939, bajo la presidencia de D. Mariano Alonso Vázquez, fueron de verdadera angustia para la Institución debido a la crisis económica de todo el país, especialmente durante la contienda nacional y los años posteriores, porque las necesidades seguían siendo muchas y los recursos económicos pocos. Con dificultad se fue superando la crisis y en el año 1949 llegó como un regalo, a través de Caritas Diocesana, la llamada Ayuda Americana para la distribución de los víveres recibidos para los necesitados de la capital.

En 1963 bajo la Presidencia de D. Francisco Crespo Alfageme comenzó a funcionar el Refugio de la Sagrada Familia, costeado por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León, patrocinado por Cáritas y atendido por la Hijas de La Caridad, en el que se daba cobijo nocturno gratuito a hombres, mujeres y niños que necesitaban de un techo para dormir. En 1971 en locales cedidos gratuitamente por la Asociación en su Sede Social, se fundó un Club para Ancianos dotado de un salón de juegos, cafetería y biblioteca. Y en 1974, por iniciativa del párroco del Mercado, se establece en la Casa una guardería infantil para hijos de padres trabajadores.

En 1987 siendo presidente D. Alejandro López Caride, se realizan obras importantes y necesarias de remodelación dentro del edificio social para adecuar sus instalaciones a las nuevas necesidades y exigencias higiénicas. Con el final de las obras se inaugura, dentro de la Red de Centros de Acogida de la Junta de Castilla y León, una Casa de Acogida para mujeres víctimas de violencia o en situación de abandono, así como de sus respectivos hijos. Y en el breve período de la presidencia de Carlos Morais, se estableció un reparto de alimentos a familias en situación de emergencia social ayudándolas a cubrir sus necesidades básicas de alimentación.

A pesar de no haber figurado en ningún cuadro de honor de los que se publicaron en su momento, no quiero pasar por alto las dificultades que tuvieron que superar las Hijas de la Caridad y el voluntariado en los momentos más difíciles del nefasto covid-19, para poder seguir atendiendo a todos los excluidos y vulnerables que acudían cada día a recibir su comida. Fue un momento de verdadera heroicidad.

Para finalizar, agradecer que durante estos últimos años con las ayudas de organismos públicos y privados, y de donativos de empresas y particulares, se han podido realizar obras generales de rehabilitación y mantenimiento del viejo e ilustre caserón de Puerta Obispo y de sus instalaciones, desde donde hace 120 años se reparte caridad leonesa. En estos tiempos precarios, esperamos poder seguir contando con el apoyo de nuestros benefactores, para continuar la labor que nos encomendaron aquellos humanitarios leoneses que la fundaron.