Diario de León

Francisco J. López Rodríguez

Profesor Jubilado De Fp

La idiotez de la democracia

Ningún país europeo consentiría tanta corrupción como en España. Tenemos un Gobierno corrupto, ladrón, cuatrero, chorizo y maleante

Creado:

Actualizado:

Platón desconfiaba profundamente de la democracia, considerándola una forma degenerada de gobierno, el penúltimo paso antes de la tiranía. En La República argumenta que el gobierno debe basarse en el conocimiento, sofocracia, y no en la voluntad popular.

Si aparecieran hoy los filósofos griegos y observaran la democracia que tenemos, seguro que se retirarían a un desierto y, como aquellos ermitaños, vivirían apartados del mundanal ruido. La democracia en España está representada por unos políticos que, cual jauría selvática, se dedican a perseguir la presa, capturarla y a dentelladas alimentar los estómagos hambrientos. Porque es lo único que observamos en ese lugar, llamado Parlamento. En la realidad, es un circo de bufones que, con sus rebuznos, representan a un pueblo que, con su idiotez, ha votado a esa manada a la que alimentamos por nuestra torpeza y falta de cultura democrática. Aristóteles decía que la democracia es el gobierno de los mejores. En España, la democracia es el gobierno de los peores. No se ha conocido en la historia mayor decadencia intelectual que la manifestada por los políticos actuales. El Parlamento es refugio de muchos fracasados que se dedicaron a la política después de pasar por la universidad de la pillería, doctorándose en la mentira y en las artes del pícaro. Antes de iniciar mi escrito deseo aclarar el uso de los semas a lo largo de mi argumentario. En la cultura primitiva aparece la palabra, tabú. Entendido como una prohibición para manifestar ciertos aspectos que son supersticiosos o malsonantes y las sustituimos por otras palabras más benévolas, inclusive, dulcificantes. Es lo que se entiende por eufemismo. Usaré uno u otro por respeto, no a los sujetos corruptos o ladrones, sino a los ciudadanos. Acabo de leer unas declaraciones de la exconsejera socialista de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Carmen Montón, que decía: Se debe utilizar la expresión, persona preñada —tabú—, en lugar de mujer embarazada —eufemismo—, para no ofender y discriminar a los transexuales. ¡Viva la madre que te parió, consejera! A donde hemos llegado para contentar a no sé quién y ganar votos. Hay que resucitar el esperpento de Valle Inclán. Yo creía que los locos estaban recluidos pero, no. Están fuera y no hay quien los ate. La susodicha exconsejera me deja el camino expedito. Voy directamente al grano y nombraré los conceptos con aquellas palabras que me permite la gramática y que no son ningún insulto. Llamar a una persona idiota puede tener dos acepciones y depende quien sea el emisario. Puede suceder que tenga un efecto morboso e inclusive no exento de cierta afectividad. Dos personas que se quieren ante una conversación más o menos displicente la palabra idiota puede tener un efecto de cariño. Ahora bien, no es mi intención adentrarme en el sentimiento de la pareja amorosa. Voy más allá y para mí la palabra idiota, aplicada al ciudadano español, tiene un sentido peyorativo y me agarro a su significado y a todos los sinónimos posibles. No obstante, tampoco quiero centrarme en su significado dado que idiota sería aquel que es tonto o corto de conocimiento. Es necesario analizar su contenido. Porque no hay que confundir tonto con aprovechado que es lo que ocurre muchas veces. España es muy distinto a Europa por lo que se refiere a sus gobernantes. Lo que está ocurriendo en la política española no ocurre en ninguna democracia del mundo. Las democracias corruptas o dictatoriales el pueblo tarde o temprano las castiga con contundencia. Ningún país europeo consentiría tanta corrupción como en España. Tenemos un gobierno corrupto, ladrón, cuatrero, chorizo y maleante. Vive y disfruta del voto idiota de los españoles. Nadie dimite, aunque el olor nauseabundo invada todos los departamentos del aposento palaciego. Si enumeramos las mentiras y la corrupción que invade al propio presidente del Gobierno, a sus ministros, exministros y su entorno, este Gobierno tenía que haber abandonado ya la Moncloa, corriendo, galopando y abandonar la Península Ibérica y no volver más a pisar la patria hispana. Deberían ser desterrados de por vida por ser la mafia más corrupta que engendró el monstruo popular. Cómo es posible que un presidente diga que: no va a pactar con Pablo Iglesias. Que no dormiría. Y después pactó. Un presidente que dijo que nunca perdonaría a los que se levantaron contra la constitución. Que cumplirían todas sus penas. Después los indulta y amnistía. También dijo que jamás pactaría con los sucesores de ETA y hoy son socios privilegiados ¿Cómo se calificaría a este personaje? En la cultura popular le llamaríamos: mentiroso, trapacero, trolero, fulero, mentecato y, lo más idóneo, traidor. El Gobierno de Pedro Sánchez está infringiendo la Constitución, Está prevaricando continuamente. La Justicia no existe. Solo existe su persona. Existe el Falcón, la Mareta, el Coto Nacional de Quintos de Mora, en Toledo; el Palacio de Doñana. los viajes de placer. Solo existe el robo masivo. Los lupanares, los puticlubs, las saunas, los líos de su mujer. No ha habido en la democracia una corrupción como esta. No se conoce. El presidente se rebaja a los pies de un delincuente como Puigdemont. Lo visita en su día Santos Cerdán, delincuente número uno; lo visita Zapatero, el tonto, según Pérez Reverte y, hoy, el malo. Lo visitan Salvador Illa y lo visitará Pedro I, el Mentiroso, solo y exclusivamente por mantenerse en la Moncloa y gozar de todos los privilegios. Ciertos medios de comunicación, periodistas, comentaristas, seguro que piensan que este Gobierno es corrupto. Que tenemos un presidente ególatra, mentiroso, pero no lo manifiestan. Dirán todo lo contrario, que es un Gobierno progresista que actúa conforme a los principios democráticos que ha recibido del pueblo. Pues no es adecuación del pensamiento a la realidad. Como están pagados tienen que escribir y seguir la voz de su amo. A esto, en mi pueblo, se llama: embuste, engaño, miseria y carnaza humana. ¿Son insultos o son realidades? Están faltando al principio de la verdad. Son estómagos agradecidos. Ciertos medios de comunicación son cooperadores y corresponsables de la corrupción. Y después, vendrán las elecciones y los españoles seguiremos votando corrupción, latrocinio, juergas en compañía de meretrices ¡Qué casta política tenemos en España! ¡Qué pena de país! Por eso, tenemos una idiotez democrática, aun sabiendo que el gobierno está corrupto. No entenderé nunca, en este momento, como se vota a corruptos, a mentirosos, a trapaceros, a sátrapas, a psicópatas, a puteros, salvo que sea un voto pagado o agradecido, lo entiendo. Ahora bien, de no ser así, estamos ante un país plagado de discapacitados voluntarios o de idiotas mentales. Esta masa popular de España está manipulada por demagogos. La democracia no existe. Los españoles cuando votamos no votamos democracia. Votamos a dictadores, a mentirosos. Todo, repito, fruto de una idiotez democrática.

tracking