Diario de León
Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

UNO pertenece a las lenguas que habla y lee y no a las naciones». La frase es de una joven de 21 años, Helena Puig Larrauri, que acaba de ser elegida representante de los 16.000 universitarios de Oxford. Ella es española y catalana y ante todo -asegura- ciudadana del mundo. Un privilegio, porque sentirse ciudadana o ciudadano del mundo es una cosa y serlo otra muy distinta. No hay más que mirar hacia el Estrecho, indagar en las historias de quienes buscan un visado deseseperadamente para salir de ciertos países suramericanos o escrutar las miradas de quienes esperan la descarga de la guerra sobre sus cabezas de un momento a otro. Tal vez este ejercicio nos distraiga y olvidemos que debemos protestar por el peaje de la León-Astorga, el abandono del patrimonio local, el parado (leonés) número 20.001, la especulación urbanística y carestía de la vivienda (¿es local o global?)... Tan triste es no poder ser ciudadano del mundo como carecer del más mínimo espíritu planetario. El alcalde de León guardó ayer las formas en el debate de la moción del PSOE sobre la guerra de Irak y llevó otra moción al pleno, pero su reacción inicial no fue nada deportiva. Y eso que el alcalde juega a menudo al frontenis. La UPL, para variar, hizo la jugada perfecta y se decantó hacia los dos bandos sin reparar en tesis ni antítesis. «Es un asunto fuera de las competencias municipales», sentenció ayer a pesar de la contramoción que presentó el PP. ¿Quiso decir que el Ayuntamiento no tiene competencias para declarar la guerra a Irak? ¿O que no le incumbe lo que se pueda hacer para evitarla? El PP piensa que los ciudadanos somos incompetentes para tomar partido en asuntos que nos incumben y los actores, también. Y cree que lo mejor es que cuantos menos micrófonos se abran al vulgo de a pie, mejor. Efectivamente, la guerra la decide Bush, pero la paz es cosa de todas y de todos. (Sí a la paz)

tracking