Del botillo al carnaval
Bembibre celebra hoy el Festival del Botillo. Es la cita gastronómica con más glamour político y social de la provincia. Si en ediciones anteriores asistió un político por metro cuadrado, en la de este año aumentará la presencia. Estamos a tiro de piedra de las elecciones locales y autonómicas y los candidatos no perdonan ni una. Todo sea por una sonrisa, un apretón de manos, dos besos, una foto y una frase. Y algún voto. Además, el pregonero o mantenedor de esta edición es el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, aspirante a refrendar en las urnas el legado que le regaló el PP tras dejar el sillón Juan José Lucas. Juanvi, como le llaman los azules, inaugura el nuevo foro: el Teatro Municipal, restaurado desde las viejas paredes del Cinema Paz. El mismo escenario en el que se homenajeará a un matrimonio de periodistas que ha visto crecer durante décadas todas las hierbas bercianas: Yolanda Ordás e Ignacio Linares. Y aunque la ocasión no la pintan calva, tal vez la presidenta comarcal del PP berciano, Fátima López Placer, o el secretario provincial, Ángel Escuredo, le pidan a Juan Vicente Herrera una cita para los próximos días. Motivo: exponerle, sa él o al secretario regional, el inasumible divorcio político entre la Corporación Municipal de Ponferrada y el PP local. Desde la designación de Carlos López Riesco como cabeza de cartel para las próximas elecciones locales -candidato impuesto, aceptado orgánicamente a regañadientes- todavía no se ha producido ni un sólo contacto. El PP no está dispuesto a tolerar que su candidato complete la lista al margen del partido. Entienden que López Riesco, al igual que antes lo hiciera Isamel Álvarez, sólo utilizan el partido para presentarse. Y por ahí no pasan. El distanciamiento es tan clamoroso que no han mantenido ni una reunión en los dos últimos años y los ediles ni siquiera tributan la cuota correspondiente. Bembibre celebra hoy su Festival del Botillo, y en La Bañeza ya conocen el programa de Carnaval. Políticamente, La Bañeza ha estado en pleno carnaval durante toda la legislatura. Necesita, como ninguna otra ciudad leonesa, las elecciones del 25-M para tapar las enormes grietas abiertas. Han sido, salvo un breve paréntesis, cuatro años miserables. Cuatro años de ira política, de reproches y mezquindades, horribles, en los que primó siempre el: «¡Y tú más!». Hasta en la presentación del programa, a cargo del edil leonesista Moisés Martínez Cartón, se palparon los reproches a sus antecesores. El que apadrino, dice, es mejor y por menos dinero. Llega a más: acusar a la oposición de intentar reventar el carnaval de este año. «Esperan que salga mal en beneficio propio para sacar un rendimiento político». ¡Qué majadería!. La Bañeza y su Carnaval son tan indisociables, que la sola sospecha del edil es una ofensa. Podrá comprobarlo el mantenedor de este año, honor reservado para el vicepresidente primero del Senado, Alfredo Prada.