AL DÍA
La ONU se la juega Otro misil
No es retórico decir que la ONU se juega estos días su ser o no ser en el futuro. El consenso sobre el conflicto de Irak parece sencillamente imposible y todo indica que se puede desembocar en una acción unilateral al margen de las Naciones Unidas y protagonizada por los Estados Unidos con la colaboración del Reino Unido y del gobierno de España. Sólo la creciente oposición de la sociedad estadounidense a las tesis «unilateralistas» de Bush pueden frenar esta suicida carrera hacia la división. Y mientras se recrudece la batalla diplomática, el régimen de Corea del Norte sigue con su estrategia del desafío y la arrogancia. Hace una semana defendía su «derecho soberano» a fabricar misiles y acaba de lanzar su segundo artefacto tierra-mar en el plazo de un mes. El caso de Corea evidencia la arbitrariedad de Washington en su papel de gendarme mundial y renueva el convencimiento de que sólo la unidad de los criterios, más que el recurso a la fuerza, pondrá coto a estos excesos.