¿Quién tiene las entradas? Recordando a «Sotero» Una televisión triste y lamentable
La incompetencia parece ser el signo fijo de la quiniela del fútbol leonés, que vive en eterno stand by. No debe de ser culpa del nuevo estadio, elogiado por la élite (Capdevila lo dijo en la visita del año del centenariazo), ni por culpa del equipo que, una temporada sí y otra también, se cuela en los puestos que dan derecho al fracaso de la liguilla. Pero eso es otra historia. Así, que el mal endémico no puede tener otro origen que aquel que surge de las alturas para empapar toda la estructura deportiva. La llegada de Ramón Fernández parece que va a suponer un cambio, pero lo que es seguro es que se va a encontrar con la realidad de que el vetusto Antonio Amilivia no era el causante de todos los problemas, sino el que nos unía a la historia futbolera de este país. Los prolegómenos de la visita de la selección han vuelto a corroborar que todo lo que no sea rutina de Tercera, o Segunda B, se va de las manos y se convierte en un estorbo y una patada a la afición. La ilusión de un niño por ver a Raúl o a Valerón sólo es una tontería. No merece especial atención. Lo de este domingo corroboró punto por punto lo que viene sucediendo cada vez que llega a León algún espectáculo futbolístico por encima de la media. Es decir, un Cultural-Corralejo, por ejemplo. Las taquillas se abren y se cierran por arte de magia. Las entradas vuelan. El marrón, para la FEF. Un atento empleado así lo aseguró. Un error hizo que a los socios se les despacharan durante el primer día más entradas de las que les correspondían. ¿Habrá reventa?, se preguntaba un obstinado forofo. Una chica esperó, hasta que le dieron con el nuevo Amilivia en las narices, para ver si le podía conseguir una entrada a su novio. Ajena al mundo del fútbol (leonés) flipó por una organización que brilló por su ausencia. Las disculpas rozan el insulto a la inteligencia. Si llega a venir Paul Mcartney a León hay que cerrar la ciudad. Las últimas noticias confirmaron que los pases de favor y compromiso con las autoridades iban a buen ritmo. Ser aficionado en León tiene castigo. Más casos: Un tipo que ama a la Cultu pero no es socio también se quedó sin entrada. Lo suyo no tiene disculpa. En el partido copero contra el Atlético de Madrid se gastó más de 30 euros por una entrada y cuando llegó a su butaca se encontró con que habían reservado la zona para los juveniles. El presidente no se ruborizó al pedirle que no montara un escándalo un día como aquel. Qué exigentes son algunos aficionados. Un mítico Cultural-Ponferradina también supone un trastorno para la organización. El espectáculo dado por los jugadores de los dos equipos, que regalaron a la afición hasta ocho goles, fue acompañado por un tumulto a la hora de entrar que hizo que muchos espectadores accedieran al campo media hora después de que el partido hubiera comenzado. ¿Es legal? Incluso, el matinal partido que se jugó en navidades con frío, lluvia, niebla y poca gente, también provocó problemas en los accesos y más de quince minutos de retraso. ¿Qué quieren? ¿Aficionados de primera o mártires mudos? Pacho Rodríguez (Barcelona). El día 9 de marzo nos dejó para siempre Enrique Álvarez Martínez, «Sotero» para los amigos. Una persona carismática y querida por su gran corazón y por su sencilla manera de ser. Natural de Villamañán, pueblo que le vio nacer, y por el que Enrique dio su vida; conocido por todos porque fue alcalde, pero sobre todo, por su inseparable saxofón, con el que amenizaba fiestas y procesiones. Siempre le recordaré contando historias, que hacían esbozar una sonrisa a todos los que le escuchaban. Podría seguir hablando de tantas cosas de «Sotero» que me vienen a la cabeza, pero creo que con estas pocas líneas he podido describir a esta maravillosa persona. Desde donde estés, quiero que sepas, que siempre fuiste y serás parte de nuestras vida. Un fuerte abrazo. Gregorio Carro Vivas (Alcorcón). Daniel Domínguez dice: «Mi llamada es por un asunto de interés general. Me refiero a Tele 5 y Antena 3 porque son las dos cadenas que actualmente más programas basura están produciendo, en concreto me refiero a estos dos últimos programas, que son Hotel Glamour y Xti. Yo siempre he dicho que para poder opinar sobre algo hay que saber más o menos de qué va, por eso me he tomado la molestia de ver alguna vez ambos programas y la verdad me parece triste y lamentable cómo se pueden producir esos programas. Y lo más triste y lamentable es cómo puede haber gente que vea esos programas, con todos mis respetos. (...) Hay allí gente que hace unos cuantos años, no hace falta ir muy lejos, estarían en un psiquiátrico o detenidos por maleantes, ahora no sólo salen en la tele sino que encima se llevan una pasta y millones de personas están entretenidos. Es triste y lamentable haber visto un espectáculo como el otro día donde unas señoritas por llamarlas de alguna manera, discutiendo sobre si una tetista -y cuando digo tetista me refiero a una mujer que vive de sus tetas- le ha hecho una masturbación a un penista -y cuando digo penista me refiero a un hombre que vive de su pene- y que eso sea un asunto de un debate y que incluso ya he oído en mi entorno gente que también discute sobre ello, que si se la ha hecho, no se la ha hecho y demás... Que me perdone la gente que dice que les entretiene, eso no es entretenimiento, eso no puede entretener... llevar el morbo, el cotilleo y el chismorreo a esos extremos yo no entiendo a quién le puede entretener esto. Sinceramente, agradecería muchísimo a las televisiones que volvieran otra vez aunque sea a reponer series tan entretenidas y tan bonitas como eran Más que amigos, Comisarios, Policías, etcétera. O a lo mejor ese dinero que se están gastando en meter a esa gente en televisión lo podían emplear en algunas buenas películas que nos entretendrían. Y hablando del programa X ti, parece que Antena 3 se ha empeñado en hacer siempre más basura que hace Tele 5, lo que me extraña es que este país que es tan feminista no haya saltado alguna asociación de feministas que se hayan dado cuenta, porque este programa lo que fomenta es claramente el machismo puro y duro».