VUELTA DE TUERCA
Bush, necio
La lectura de los trece puntos de la declaración suscrita por los Estados Unidos y las fuerzas de oposición al derrocado régimen reunidas en Nasiriya es tan inane como obvia. Podría haber sido redactada por el mismísimo Bush, porque rezuma todos los signos de la inhabilitante carencia intelectual de este detestable e inane ciudadano. El inepto presidente de los Estados Unidos cree que será capaz de construir en unas semanas una mirífica democracia iraquí. Si no estuviera en juego el porvenir de un pueblo destrozado, la osadía arrogante de los norteamericanos movería a hilaridad. Porque sólo un necio puede no ver con preocupación el desarrollo de un proceso en el que no se atis- ba luz alguna en el horizonte.