Demasiados listos
La noticia saltaba el domingo a las páginas de este periódico. El concejal de Tráfico ha decidido realizar una depuración entre los permisos otorgados para poder entrar con un vehículo a la zona peatonal del casco antiguo. Después de los seis años que lleva cerrado al tráfico rodado se han apreciado demasiadas reformas de pavimento como para no pensar que -además de la mala colocación- el peso que soportan las baldosas es demasiado y que en el proyecto de peatonalización nunca se pensó que hubiera tal cantidad de excepciones que hacen del lugar una zona muy poco peatonal. No hace falta más que darse una vuelta de veinte minutos,cualquier día y a cualquier hora, para comprobar que en varias ocasiones tendremos que apartarnos para dejar paso a uno o varios automóviles. Y tampoco es difícil saber los trucos que utilizan para colarse, existiendo zonas donde incluso existen varios coches estacionados y curiosamente no son de residentes. Ahora se quiere evitar este descontrol suprimiendo mil tarjetas (que si pueden suprimirse creo que nunca debieron concederse) y colocando la matrícula del vehículo en la pegatina de las tarjetas de acceso. Esas dos medidas están bien, pero creo que no son suficientes. Habría que controlar que efectivamente todos los coches que tienen pegatina disponen del correspondiente permiso. Ya saben que si se falsifican billetes, que son más difíciles, es que se puede copiar cualquier documento. Y también debería evitarse o dificultarse la picaresca de colarse por ciertas calles y dar unas cuantas vueltas para llegar a zonas no permitidas. Tampoco estaría de más que la pegatina fuera adhesiva, como las de la ITV y como lo eran anteriormente para los residentes en zonas de la ORA y con algún troquel que hiciera más difícil su copia. Y si se pilla a algún listo que se cuela con buenas o malas artes, que caiga sobre él el peso de la ley y que pague de su bolsillo unas cuantas baldosas más de las que nos toca abonar a cada uno.