VUELTA DE TUERCA
Enemistados
Las confrontaciones electorales siguen siendo peleas a vida o muerte, en las que medios de comunicación y empresarios se juegan su futuro junto al precipicio. Hay un encendimiento opresivo y temerario en la defensa de las posiciones de los contendientes. Por añadidura, hay presiones exorbitantes, rencores manifiestos, enemistad visible y duradera entre los contendientes. Y si nuestro pluralismo sutil es competencia elegante y debate de ideas, ¿no convendría preguntarse si hemos acertado en la interpretación de nuestras propias normas de convivencia? ¿No estaremos larvando enemistades políticas demasiado intensas para que la alternancia, esencia de la democracia, si- ga siendo pacífica e incruenta?