Diario de León

EN BLANCO

La caricatura de Fidel Castro

Publicado por
JULIA NAVARRO
León

Creado:

Actualizado:

SE HA CONVERTIDO en una caricatura cruel de si mismo. Verle así es un mazazo para los millones de personas para los que fue un mito. Castro era David, Goliat, los Estados Unidos, y su causa despertaba simpatías por doquier porque en su origen la revolución cubana fue una revolución por la dignidad, contra la opresión, por la libertad. De los principios de la revolución no ha quedado nada. Castro se fue convirtiendo con el tiempo en un dictador feroz, tan feroz como Batista, y en su debe está la responsabilidad de haber aplastado aquel conato de libertad que fue la Revolución. Cuando la Revolución triunfó se dijo que Cuba dejaba de ser el prostíbulo de Norteamérica. Cuarenta años después Cuba es el prostíbulo de Europa. Tanto sufrimiento para nada. Porque el régimen cubano hace la vista gorda ante la prostitución de mujeres, hombres y menores. Con Batista no había libertad de expresión y se perseguía con saña a los disidentes, en definitiva Cuba no era un Estado de Derecho. Cuarenta años después las cosas siguen igual. Al Comandante se la ha ocurrido organizar una manifestación contra la Unión Europea y, más concretamente, contra España por las sanciones a la isla a causa de las condenas a disidentes y el fusilamiento a los secuestradores de una lancha de pasajeros. Naturalmente la manifestación ha sido un éxito, también lo eran las manifestaciones que organizaba Franco, incluso cuando ya estaba medio moribundo. En lo único que tiene razón Fidel es en acusar de hipocresía a la Unión Europea al condenar la pena de muerte en Cuba y no hacerlo en otros países. Digo que en eso tiene razón porque tan repugnante es la ejecución de disidentes en Cuba, como la silla eléctrica en Estados Unidos, o la pena de muerte en otros países que se dicen democráticos. Esperemos que nuestro Gobierno no responda a las provocaciones de Fidel Castro, porque una ruptura de relaciones con Cuba sólo perjudicaría aún más a los sufridos cubanos. Fidel Castro no lo sabe, o acaso sí lo sabe y por eso se resiste a marcharse, pero del castrismo no quedará nada, absolutamente nada el día en que él muera, lo mismo que de Franco no ha quedado absolutamente nada.

tracking