LA LEY DE WITIZA
Relevo en los altos cargos leoneses
ESTOS DÍAS días se están produciendo numerosos nombramientos en distintos cargos políticos tanto en León como en la comunidad. En algún caso, estos relevos se toman como un respiro, como puede ser en el caso de la Diputación, donde se han vivido unos años especialmente duros en el seno del PP, Pero también hay casos en los que hay que reconocer de forma objetiva la que ha sido una buena gestión. Y es que la Junta de Castilla y León no agradecerá nunca bastante a su ya exdelegado territorial en León, Luis Aznar, la labor que éste ha hecho en la provincia leonesa en favor de la administración autonómica. Sus nuevas responsabilidades le llevan a la dirección de la Agencia de Protección Civil e Interior, área dependiente de Alfonso Fernández Mañueco, secretario regional del PP y que tendrá ahora a Luis Aznar como uno de sus asesores cercanos. Por su parte, entre los que llegan hay que destacar al nuevo consejero de Fomento, que sin duda peleará por León lo que le deje Tomás Villanueva, pero sobre todo al nuevo viceconsejero de Empleo, Raimundo Torío. Precisamente, Torío, junto con el delegado provincial de Trabajo, Francisco Javier Otazu, han tenido mucho (o todo) que ver en la resolución del conflicto del metal. Pero no es lo único que el nuevo viceconsejero ha hecho por León. Sin ir más lejos, buena parte de la «culpa» de que la Dirección General de Minas, a cuyo frente está Manuel Ordóñez, se ubique finalmente en la capital leonesa ha sido del propio Torío. Ahora habrá que esperar por la labor de otros leoneses en el futuro. Parece complicado que la exconsejera de Economía, Isabel Carrasco, se contente con ser, simplemente, una senadora de a pie. Con las elecciones europeas a la vuelta de la esquina, ¿se le ocurre a alguien un cargo más acorde para Isabel Carrasco que el de eurodiputada? Si esto ocurre, es seguro que la que fue consejera durante tantos años buscará dinero para León, aunque sea debajo de las piedras de Bruselas.