Salvajadas
LOS CHECHENOS se han desmarcado de la bestialidad cometida en el hospital de Osetia -cerca de 50 muertos y 80 heruidos- pero no les cree ni el cuello de su camisa. Atacar un hospital militar ocupado, como es natural, por enfermos, médicos y enfermeras, y reducirlo a escombros no es más que una salvajada que reduce al absurdo cualquier intento de explicación o justificación ideológica. Aquí entendemos muy bien estas cosas porque también hay quien se empeña en explicar lo inexplicable.