LA VELETA
La venda antes que la herida
EL PRESIDENTE Aznar ha vuelto a celebrar una última actuación pública en su condición de presidente: su última audiencia veraniega con el Rey don Juan Carlos durante sus últimas vacaciones estivales presidenciales en Menorca. Y en esta fase en la que ya todo es lo último que hace como jefe del Gobierno, por razón de su probable relevo en las elecciones de marzo que viene, se dirigió a los periodistas para abordar con ellos cuestiones de actualidad. Aznar se ve solo defendiendo España ante los planes de Ibarretxe y el PSOE, y proclama que los socialistas, arrastrados por Maragall, pondrán el país patas arriba. Aznar afirma que defenderá la Constitución frente al plan secesionista de Ibarretxe, y denuncia que el proyecto del PNV supone doblar la rodilla ante ETA y tirar al País Vasco al abismo. Aznar acusa a la oposición de querer que haya féretros de españoles en Irak. Dice que el PSOE cifra sus esperanzas en que mueran soldados en Irak y acusa a Zapatero de querer poner España patas arriba, sintetiza la crónica de El País . Y también en ABC se destaca que Aznar critica a quienes esperan que soldados españoles vuelvan de Irak en féretros. Aznar, sin frenar ni reprimir sus pesadillas personales, se ha anticipado a lo que pudiera suceder, y a expresar un probable gran temor: el de tener que presidir una ceremonia de funerales por un soldado español muerto en la posguerra irakí. Con lo cual, y haciendo uso de lenguaje popular, bien puede aplicársele el viejo refrán de que «se ha puesto la venda antes de que tenga herida». Y ya ha buscado culpable al que recriminar por tal presunto e indeseable muerto: Son los socialistas, la oposición, los disconformes con su forma de gobernar, los que desean que se produzca un muerto para podérselo echar en cara al presidente. Duerme mal el presidente, pendiente, como tantos familiares de los mil cuatrocientos militares españoles enviados a la cruenta posguerra iraquí, de las noticias luctuosas que pudieran proceder de la zona iraquí en la que se están instando nuestras tropas. Duerme con la pesadilla de que un atentado de las guerrillas ponga un borrón insoportable en los últimos meses de su mandato presidencial.