Diario de León
Publicado por
CARLOS CARNICERO
León

Creado:

Actualizado:

SE HA INSTALADO en la sociedad el dilema sobre la forma de ejercer la acción política. Muchos reprochan a Rodríguez Zapatero falta de carácter para una forma más radical, dura y áspera de ejercer la oposición. Mientras tanto, las formas del presidente Aznar, siempre desabridas, toman carta de naturaleza. El presidente ha dicho que el partido de la oposición está esperando que mueran soldados españoles en Irak para alegrarse e instrumentarlo políticamente. ¿Se puede decir algo más fuerte de un adversario político? La idea de que en política todo vale se ha instalado en nuestra cultura democrática. Tal vez tenga que ver con ello el hecho de que no se le recuerde a José María Aznar un gesto de bondad hacia sus adversarios políticos. No hay un discurso parlamentario del actual presidente del Gobierno, sea en esta condición o en la de líder de la oposición, que puede ser recordado por su carácter amable, conciliador o complaciente con alguien que no sea el mismo. El resultado final, en términos prácticos, es alentador para el PP en una sociedad en la que se ha instalado la cultura de la utilidad. Si lo que valen son los resultados, el PP y su líder han salido ganando. Las formas broncas permiten el sostenimiento del poder y el Gobierno, en medio de multitud de crisis políticas, se mantiene en las encuestas y conserva las expectativas de competir en las próximas elecciones en una situación de comodidad. José María Aznar ha llegado al verano de 2003 en una posición tan cómoda que le permite insultar al PSOE con un supuesto de desear la muerte de soldados españoles en Irak mientras no ha explicado las causas por las que sesenta y dos de nuestros militares murieron en un avión ucraniano a todas luces inadecuado. El AVE de Barcelona es una tragedia, las playas del norte están inundadas de chapapote, el PP de Madrid es un entramado de intereses inmobiliarios, por primera vez en la historia de la democracia soldados españoles se encuentran en el escenario de una guerra abierta y sin autorización del Parlamento... Y encima el presidente parece que está enfadado con todos nosotros. La verdad es que es un genio. Ha conseguido que la oposición tenga que rendir cuentas de su gestión al Gobierno. Todo un milagro.

tracking