Publicado por
FEDERICO ABASCAL
León

Creado:

Actualizado:

EL PP POSAZNAR no sólo trabaja para ganar en octubre/noviembre las elecciones autonómicas de Madrid y Cataluña, sino que empieza a dibujar el puzzle político de la próxima legislatura, en la que espera seguir al frente del Gobierno central. Desde esta perspectiva, la estrategia de Rajoy intentaría convertir las elecciones catalanas en el taller-piloto de la reconciliación del PP con CiU. Tanto el PP como CiU consideran al PSC/PSOE su adversario común, pues una victoria por mayoría absoluta o relativa de Maragall alejaría a convergentes y populares del poder ante una presumible coalición de toda la izquierda, incluida Esquerra Republicana. De ahí que Zapatero denuncie una pinza de Mas y Piqué contra los socialistas. Zapatero señala que el proyecto estatutario de Artur Mas estaría cerca de desbordar los límites constitucionales, por lo que, de acuerdo a la defensa del inmovilismo constitucional del PP, Rajoy debería combatir a CiU con el mismo ardor que emplea en fustigar al socialismo. Y tampoco a CiU le interesaría la suave agresividad que el PP le dedica, por lo que Mas asegura, con la firmeza de los grandes pronunciamientos preelectorales, que en el Gobierno de la Generalitat, si él fuera president , no habría ningún consejero popular. Es tan posible como probable que, en ninguno de los Gobiernos catalanes que pudieran formarse tras las elecciones autonómicas de noviembre, vaya a haber consejeros del PP. No es, sin embargo, imposible sino, al contrario, relativamente probable, que en el Gobierno central, después de las elecciones generales de marzo, haya algún ministro de CiU. Porque en el puzzle político que el PP dibuja para la próxima legislatura, prevalece la estimación de que Rajoy no va a obtener en marzo mayoría absoluta, aunque venza por mayoría relativa, siempre que las risueñas perspectivas populares se mantengan y no asistamos a otro vuelvo electoral como el que señalaban los sondeos hace no más de cinco meses. De ahí que un entendimiento entre Rajoy y Mas, cualquiera que sea el reformismo estatutario y constitucional del candidato convergente, facilitaría al PP a partir de marzo la gobernación del Estado con la inestimable ayuda de CiU, como en la primera legislatura de Aznar.

Cargando contenidos...