VUELTA DE TUERCA
Presunción de inocencia
LA PRESUNCIÓN de inocencia no existe en este país de nuestros pecados, lo que ocasiona efectos dramáticos como hemos visto. Y, sin embargo, las maduras democracias europeas tratan de impulsar este criterio, que es además una garantía constitucional. En Suecia, el primer detenido por el asesinato de la ministra Anna Lindh ha sido inesperadamente puesto en libertad por falta de pruebas; allí se habían tomado precauciones para no incriminar antes de tiempo a un inocente, y a pesar de ello, la publicación de su fotografía tendrá efectos judiciales: habrá que resarcir al señalado equivocadamente por unos prejuicios fáciles de imaginar. ¿Tan difícil sería aguardar el resultado firme de las actuaciones judiciales, antes de criminalizar en vano o de realizar apresurados «juicios populares»?