VUELTA DE TUERCA
Moral alta
EL CAPELLÁN castrense de la Brigada Plus Ultra aseguraba ayer que la moral de los soldados españoles destacados en Irak es «muy alta» y que el ataque sufrido ayer -primera escaramuza realmente seria desde que llegaron al país árabe- no ha mermado un ápice esa moral. Lo cierto es que los militares tienen una misión complicada, en lo logístico y en lo anímico. Mitad aguerridos soldados, mitad ejército de salvación, cada día salen a la calle a sembrar simpatía y a convencer a los iraquíes que están allí para ayudarles. Y además, es verdad. La esquizofrenia y la incredulidad viene cuando, como ocurrió ayer, les ametrallan por sorpresa. ¿A quién disparan? ¿Al aguerrido soldado? ¿Al militar henchido de abnegada solidaridad? ¿A una pata del trípode de las Azores? Seguro que no entienden nada.