LA VELETA
1.472 ciudadanos
EN LAS elecciones del domingo, mil cuatrocientos setenta y dos ciudadanos de la Comunidad autónoma de Madrid han elegido libremente depositar en la urna la papeleta de la candidatura del «Partido del Mutuo Apoyo Romántico» (PMA). La irrupción de este sentimental partido ha sido, dentro de lo que cabe, bastante brillante, porque se ha quedado a sólo 199 votos del pertinaz Partido Humanista, que se presenta sistemáticamente a todas las convocatorias electorales desde hace muchos años, con éxito descriptible. Tampoco ha sido el menos votado, ni mucho menos, ya que otros cinco partidos han quedado por detrás, incluido el PRIM, Partido Regionalista Independiente de Madrid, el del tránsfuga Piñeiro, aquel diputado regional de Alianza Popular gracias a cuya traición el socialista Joaquín Leguina logró el gobierno autonómico, y que ya se ha quedado en partido residual. Al PMA lo llamaba la gente «el partido del amor», supongo que para usar una abreviatura más romántica, como su propio nombre indica, que las siglas a secas. Su cabeza de lista era don Hong Guang Yu Gao, ciudadano español pese a las apariencias, y en la candidatura figuraban 65 mujeres y 46 varones, lo que parece sugerir que las mujeres están mejor predispuestas al mutuo apoyo romántico que los hombres, pero me guardaré de sostener esta tesis, porque uno nunca sabe cuándo ni por qué puede ser crucificado por machista. A primera vista sí que parece muy romántica, al menos, la actitud de los ciento catorce, suplentes incluidos, que han puesto su nombre en la papeleta: cualquier perspectiva de lograr un solo diputado, o de llegar al 3 por ciento de los votos que les habrían facilitado alguna clase de subvención, era desde el primer momento una pura quimera. Pero al menos han obtenido gratis unos minutos de radio y televisión pública para presentarse ante el respetable, y han tenido ocasión de obtener el censo completo de Madrid de forma igualmente gratuita, lo que ya resulta más atractivo, al menos para los que tengan algún negocio de «mailing» o similar. Pero no hablemos de estas cosas tan prosaicas, y quedémonos con el mutuo apoyo romántico, que es en lo que pensaron los 1.472 votantes que lo prefirieron a cualquier otra propuesta.