TRIBUNA
Política de maquillaje, foto y vaselina
EN OTOÑO, como durante todo el verano, continúan los farolines municipales parpadeando a duras penas destellos de supervivencia, a base de verbo lenguatero y gratuito muy bajo en calorías y más aún en contenidos. Ponen, en la televisión local caras serias, aunque soporíferas y aburridas, sin poder disimular la tosquedad de imagen y la inconsistencia de sus palabras, a causa de la falta de objetivos, ideas factibles o programas razonables, sin nada que ofrecer. En los periódicos, se maquilla mejor, se les nota menos. Dice el mandatario, sin convencimiento en sus gestos y palabras, que León ha ganado en ilusión, que él y los suyos han conseguido emocionar y rejuvenecer a los leoneses. A lo Richard Gere o Julia Roberts. Todo esto sin rubor o sonrojo alguno. Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces, que no hay cosa más atrevida que la ignorancia y más cuando las ocurrencias están bien pagás. Que el dinero da mucha moral y produce sensaciones alucinógenas, incluso la de vivir embebidos en una nube, o en un globo. Suele ocurrir en estos casos, que las bajadas, dejan la fantasía a la puerta de las tabernas. Se dice que el burro aburrido y soso con el rabo espanta las moscas. Según ellos, el ayuntamiento se ha abierto de par en par a los ciudadanos. Lo que sí hay de cierto es que han rehabilitado todas las asociaciones envejecidas, caducas, obsoletas, decimonónicas y aburridas de la ciudad, poniendo en marcha la cueva de pepito grillo, o quizá de Alibaba, para ponerlas a su servicio, como el bombo de Manolo, que animen y les regalen alguna idea a la farsa, aunque sea de peregrinos; y también disponer de un pelotón de incondicionales que le sigan haciendo campaña y riendo las gracias. Lo que ya no sabemos es a cambio de qué. Esta política populista y sin contenidos es propia de pregoneros. Su trabajo les cuesta, y sobre todo nuestros dineros. Han transformado la falta de gest ión, cometidos y soluciones de la vida municipal en una imagen engañosa para los leoneses sustentada exclusivamente en la apariencia, mucha vaselina, foto y maquillaje, elementos demagógicos necesarios para engañarse y darse ánimo a sí mismos y, sobre todo al vecindario, aunque éste ya se cosca del plumero y el pelaje al corral. Aquí no hay más que humo. El último secretario del anarcosindicalista leonés en la república, y exiliado, repetía incesante que para no postrarse a la demagogia siempre había que reflexionar: «Hechos son amores y no buenas razones». El poder corrompe y con la avaricia del dinero, más. Vamos, que no hay peor cuña que la de la misma madera. Mucha picaresca, pamplinas y lisonjas para maquillarse sin escrúpulos de ignorancias y ambiciones. Lógica consecuencia residual de un partido completamente roto y descolorido por las traiciones y mamoneos de intrusos y oportunistas, que dominan su mediocre corralillo. Lo único que han hecho con listeza y sin pudor ha sido repartirse la tarta, con la incorporación del chollo de Caja España, consejerías en empresas de carácter municipal, mancomunidad...; cualquier florero con dedicación exclusiva puede superar los dos millones y medio de pesetas. Figúrense el alcalde y sus lugartenientes. Y eso sin contabilizar otras fuentes de ingresos, desconocidas , y que suelen ser las más provechosas. Y todo por que los azares y las reglas del juego del pacto de los pastos. Destituyeron a los ganadores, haciéndose con la alcaldía como en una tómbola, en connivencia con un partido fantasma que cambia de amo como de chaqueta, fuera de los parámetros de la lógica del sentido común. A saber. Las ocurrencias más destacadas y pintorescas, y las únicas, desde el maquillaje, la vaselina y la pamplina son la escultura de las moscas del escultor de Villablino, ya ven ustedes en Puerta Castillo en las cercanías de Pelayo, en el Camino de Santiago, y a precio de oro, para desmerecer y humillar a nuestros maestros más ilustres, los de la ciudad, que los hay y no todos pelotas. Regáleselo a los mineros de su tierra, o bien que se lo compren en su ayuntamiento. Literatura y más literatura en torno al Camino de Santiago, como si fuese un descubrimiento o iniciativa vanguardista. El Camino lleva desde los orígenes del cristianismo en su sitio. León no será más que lugar de paso con poco peso, como siempre, que reportará exiguos beneficios, por muchos carteles que se coloquen o mucha literatura que se cuente. Palabrería barata que estamos pagando a precio de dedicación exclusiva, más los emolumentos a los advenedizos. Pero las cifras y la cuenta de resultados darán la razón: más caro el collar que el perro. La movida está en Santiago de Compostela y el dinero se quedará en Galicia, como siempre. Además los judíos ricos de Estados Unidos, no van a pasar por León y menos por Puente Castro, aunque le gustase que alguno con dinero se quedara de bautista. Quizás lo agradezca el parroco del barrio y lo paguemos todos. Y un sinfín de decisiones y baratijas de patio de colegio. Fotos y flores con la iglesia. Fotos y limosneo con Juan Vicente Herrera... etcétera. Lisonjas que no satisfacen al sentido común. Descalificar a los populares, con octavillas de desacreditación, pagadas por todos. Divertir a los niños de la Universidad en la medición de ruidos, pero sin soluciones. Peatonalizar Ordoño los domingos... etcétera. En este circo quién se va a tomar en serio a León. Ni instituciones, ni empresarios ni Comunidad Europea. Como excusa siempre les quedará el lloriqueo leonesista y el echar la culpa a la oposición; o si no París en un viaje de protocolo que les alivie sus vergüenzas. Y mientras, que siga la broma. Y todo paralizado.