Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

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LA ECONOMÍA de Estados Unidos se ha recuperado espectacularmente, gracias al tirón del consumo. Con una espectacularidad semejante están perdiendo la postguerra de Irak, gracias al consumo de muertos. Los invadidos no se resignan a ver por lo que queda de sus calles a extranjeros, armados hasta los dientes, que mastican con ímpetu chicle. La resistencia crece y seguirá aumentando mientras haya ocupación. No hay mejor factoría de patriotas. Tras el atentado suicida contra la Cruz Roja, la ONU decidió retirar al resto de su persona l en Bagdad por temor a nuevos ataques. Vendrán. Indiscriminados, insensatos, crueles. Cuando alguien no tiene nada que perder, sea una persona o un pueblo, a lo único que aspira es a causar pérdidas en las filas enemigas. Los servicios de inteligencia estadounidenses, que han vuelto a acreditar su torpeza, creen haber identificado al organizador de la resistencia. Se llama Izzat Ibrahim al Duri, es pelirrojo y tiene la certidumbre instalada en el entrecejo. Sin duda es un tipo de mucho cuidado, o sea, alguien ante el que cualquier descuido puede ser el último. Está considerado como el número dos de Sadam Husein, goza fama de astuto y de tener buena suerte, ya que salió vivo de varios atentados. Además de todo eso, y quizá no sea lo de menos, tiene cáncer. No es de las desdichas menores que puede sufrir cualquier pueblo la de necesitar héroes. El hombre que coordina la resistencia iraquí, cuando alguna vez cese la actual convulsión, tendrá una estatua. Hasta es posible que la paloma de la paz se cague en su cabeza de bronce. Al fin y al cabo, luchó por su pueblo y fue leal. («Mi honor se llama lealtad», era el eslogan que grababan en sus puñales los más fanáticos adictos a Hitler). Sin duda es una virtud, aunque no sea incuestionable, ya que ser leal a una idea equivocada no es más que una admirable persistencia en el error. La postguerra iraquí requerirá más muertos. Nuestros legionarios están en Diwanija. Izzat Ibrahim, el número dos , aspira a matar a más de uno.

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