Diario de León

LA VELETA

Con el favor de la ciudadanía

Publicado por
JOSÉ CAVERO
León

Creado:

Actualizado:

ALGUNOS cronistas y analistas del acontecimiento no han podido evitar hacer referencias tanto a la «Pretty Woman», o a la Cenicienta, como al Príncipe Encantado de los cuentos. Don Felipe, príncipe heredero de la Corona española, ha puesto sus ojos en una esforzada trabajadora procedente de la clase media española y la ha elegido para hacerla su esposa y madre de sus futuros hijos. Hay una larga tradición que viene demostrando que esos cuentos infantiles de todas las épocas tienen el éxito garantizado, generación tras generación. A lo sumo, se renuevan en las correspondientes versiones de libros bellamente editados o de cómics que luego se convirtieron en películas con los mejores actores de reparto o los más cotizados del mercado. ¿Hay Cenicienta y hay Príncipe encantado en la historia que vienen siguiendo incluso apasionadamente los españoles? De antemano, valdrá la pena reiterar que sí es una historia que siguen y devoran con bien demostrado interés, paso a paso. Las ventas de periódicos y revistas, como el seguimiento de los programas de radio y televisión, lo demuestran a las claras. Y hay una constatación muy amplia y generalizada que señala que «las cosas se están haciendo bien», y que la pareja merece nota alta con su comportamiento privado como público. Privado en lo que se refiere a la exquisita discreción mantenida durante el tiempo de conocimiento y primeros meses de noviazgo. Público en sus comparecencias ante la prensa, de las que cualquier ciudadano interesado ha podido tener información detallada y minuciosa. Don Felipe y doña Leticia han reaccionado ante las cámaras como dos jóvenes maduros, sensatos, dotados de humor, que saben lo que antemano el favor de la mayor parte de la ciudadanía de una Nación para la que la institución monárquica, durante la etapa de don Juan Carlos, ha sido positiva y hasta feliz. Los Reyes han superado ya, como recientemente señalaba la propia doña Sofía, «la edad de la jubilación», los sesenta y cinco años. No es la edad de la abdicación, pero no cabe duda de que, poco a poco, irán cediendo crecientes competencias y delegando representación en los Príncipes Felipe y Leticia.

tracking