TRIBUNA
Santa Lucía, un pueblo abandonado
DESDE hace unos años, Santa Lucía permanece en el abandono más absoluto por parte de las autoridades municipales. Desde hace cinco, exactamente, y por motivos personales, resido en León, pero pago los impuestos, tanto municipales como estatales, en Santa Lucía de Gordón, pueblo al que ahora quiero referirme. Visito con cierta asiduidad el pueblo de mi nacimiento, y siempre me reúno con amigos para comentar los aconteceres de la localidad. En una de mis últimas visitas, me comentaron que por iniciativa de unos jóvenes se había procedido a la recogida de firmas para pedir el arreglo de las calles, en muy mal estado. No pude firmar dicha petición, pero me uno al escrito y felicito a los jóvenes por su iniciativa. El comentario de esta circunstancia dio lugar al recuerdo de las muchas promesas hechas desde el gobierno municipal, prácticamente todas incumplidas. Quiero recordar algunas. La primera es el cuartel de la Guardia Civil. Aunque nadie puso medios para evitar en su momento su cierre, se prometió crear en este edificio un centro de oficios dedicado a la albañilería, cantería y otros. No se ha hecho nada, ni siquiera mirar por él para haber evitado, o evitar, el expolio a que ha sido sometido ante la pasividad de las autoridades. Centro de Día. La promesa es ya antigua y repetida, anunciándose por la máxima autoridad municipal del momento que se edificaría en un solar cedido por la Hullera Vasco Leonesa. No se ha cumplido, y para más escarnio, se rumorea que este centro será ubicado en otra localidad del municipio. Raqueta en la N-630. Para la entrada a Santa Lucía se solicitó una raqueta, que, según los responsables municipales, estaba aprobada por el ministerio. Seguimos sin ella, con la peligrosidad que tal ausencia entraña. Promesas incumplidas es igual a tres mentiras. Pero hay más. Entre los abandonos, quiero citar sólo algunos, dado que la abundancia es muy notable. Queden éstos como ejemplo: Camino de Santa Lucía a Ciñera, trazado hace varios años para evitar la presencia de peatones en la carretera general. Bien dotado entonces de piso, barandillas, luz, etcétera, está hoy en penosas condiciones: cunetas llenas de tierra, desagües obstruidos, desaparición del alumbrado y tramos de barandillas... Los jardines del Paseo de Salinas están, en la práctica, abandonados igualmente. Un trozo del alero del tejado del edificio de la Biblioteca Pública y Hogar del Pensionista amenaza con caerse, con posibles graves consecuencias. De las calles es mejor no decir nada porque la evidencia está a la vista. El acceso a San Roque, por la parte de Santa Lucía y en el tramo que fue carretera general, está prácticamente intransitable. Aunque se me contestará que, en algunos casos, las competencias no son municipales, está claro que sí lo son las gestiones necesarias para solucionarlo. Hay que conservar lo que está bien hecho. Para eso y para otros asuntos beneficiosos para los habitantes de la localidad: gestiones ante Renfe para que permanezca abierta la sala de espera, a fin de evitar a los viajeros los rigores del invierno, el arreglo del paso a nivel, o la alambrada del muro que da a las vías en la calle Reino de León. Gestión ante la empresa Alsa para que al menos uno o dos coches entren por el centro del pueblo estableciendo allí una parada, manteniendo la actual también. He dejado a propósito para el final el caso más sangrante y vergonzoso: el vertido de basuras de todo el Municipio. Este vertido se efectúa en lo que fue una explotación de cielo abierto de la Sociedad Hullera Vasco Leonesa. Visto el interés de mis amigos de tertulia, fui con uno de ellos a conocer esa realidad. Y la verdad es que es una amenaza, a medio y largo plazo, muy peligrosa. El vertido se hace en una gran zanja. Debido a los vientos, a que la descarga no se efectúa en óptimas condiciones, hay un radio bastante amplio lleno de maleza corrompida. La arboleda, llena de bolsas y otros desechos. Y, los más grave, pululan animales, insectos y roedores que pueden ser una amenaza para la salud. No sé a qué localidad pertenecen estos terrenos, tema de menor importancia, porque el peligro amenaza con infecciones a las localidades de Santa Lucía y Ciñera, además del grado en que pueda afectar igualmente a las pocas fuentes que aún puedan quedar. Una de las cosas que más me extraña es que los servicios de vigilancia, tanto de Icona como de Seprona, Medio Ambiente, etcétera, tan diligentes en otras ocasiones, no hayan denunciado este caso. Lo que uno puede pensar es que haya personas que, por evitar un problema hayan creado otro más grave. Sirva este escrito como denuncia antes las autoridades competentes para que exijan responsabilidades a quien haya autorizado este vertido, para que se limpien los alrededores y ver cómo se elimina lo depositado, solución que no ha de ser la clásica del tonto, taparlo. Bueno, esto es sólo una pequeña parte. Hemos de continuar denunciando otros muchos problemas de un pueblo que ha caído en el olvido total de las autoridades que gobiernan el municipio de Gordón.