EL BALCÓN DEL PUEBLO
Conformar equipos
LO ESCRIBÍ sin ningún riesgo de duda hace muchos meses, en plena campaña del Gobierno para derribar la imagen de liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero. Una campaña feroz. El eje del mensaje era de este tenor: si no es capaz de controlar a su propio partido, cómo pretende gobernar al país. Escribí entonces que jamás el Comié Federal socialista había estado tan cohesionado. Ni siquiera en tiempos de «don dios», de Felipe González. Muchos compañeros dibujaron una sonrisa de incredulidad. Veían sin duda en mi a un sectario, tal vez llevado por los vientos para favorecer la navegación de Zapatero. Los hechos han confirmado mis datos. Las sesiones del Comité Ejecutivo Federal celebradas en Ferraz no eran una jaula de grillos como publicitaban los medios azules. Apenas alguna voz con ronquera se escuchaba en Ferraz. El resto, amén. Y tal es así, que acaban de aprobar, por unanimidad, sin ninguna abstención, las candidaturas al Congreso de los Dipurtados, al Senado y a las elecciones autonómicas de la Comunidad andaluza. El cónclave socialista, por primera vez en la historia democrática de este partido desde la transición, no vivió la tensión suprema que conlleva la designación de las candidaturas. ¿Alguien puede dudar, todavía, del claro liderazgo de José Luis Rodríguez Zapatero en el PSOE? Zapatero llamó al combate a los miembros de la Federal, de cara a las generales del 14-M. Y lo hizo con un discurso que articuló en tres capítulos: una España plural, una España social y una España que recupere su papel preponderante no sólo en Europa sino también en el mundo. La máquina electoral socialista está ya engrasada. La popular, también, aunque su dirección nacional aún no ha dado las instrucciones a los comités electorales provinciales. No lo harán hasta que el lunes próximo se reuna el Consejo de Ministros y apruebe el decreto de disolución de las Cortes. Pese a la consigna, en León se trabaja a destajo para la elaboración de las candidaturas para ambas cámaras. Cinco diputados provinciales -los cuatro bercianos a los que se ha sumado la maragata- ya han anticipado que van a fajarse en favor de Ángel Escuredo. La batalla está diseñada, sólo falta el grito de empezar el combate. Será una repetición de la batalla librada para la designación de los representantes populares en el Palacio de los Guzmanes. Otra vez el presidente provincial, José María López de Benito, está a los pies de los caballos. Y si los socialistas han cerrado sin problemas sus listados y los populares se supone que lo harán la semana próxima, en Caja España también se ha dado carpetazo a la crisis de gestión. Una crisis que chocó e irritó a quienes saben y defienden que la esencia del negocio financiero es precisamente la discreción, que poco -más bien nada- tiene que ver con los dimes y diretes. La crisis de gestión es ya agua pasada.