Justicia y presión
CASOS como el de Michael Jackson, que está siendo juzgado en California por acusaciones de pederastia, son auténticas piedras de toque para la credibilidad de la Justicia. No es fácil para un juez, que al fin y al cabo es una persona de carne y hueso, tener la cabeza fría cuando existe una presión social y mediática tan desmesurada. De momento el juez Rodney S. Melville ya le ha advertido al cantante que se deje de shows: «Ha comenzado usted con mal pie; no voy a soportar esto». Buen comienzo.