Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

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LA ACTITUD del equipo formado por once magistrados del Tribunal Constitucional, TC para los íntimos, se asemeja a la de aquel miembro de un jurado literario que tenía su candidato y se negó a leer las obras de los demás concursantes alegando que no quería «dejarse influir». Los once ilustres ropones rechazaron un recurso de amparo presentado por el abogado José Luis Mazón sin haberle echado ni una ojeada. De ahí viene la guerra de las tocas y las descalificaciones de unos jueces a otros, que se están mandando mutuamente a hacer puñetas. La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, TS para los amigos, no ha tenido pelos en la lengua y ha calificado la actuación de sus colegas de «negligencia grave», «ignorancia inexcusable» y «conducta antijurídica» . No es costumbre que entre bomberos se pisen la manguera. Por eso estamos presenciando un espectáculo insólito, tan lamentable como gratuito. Sus señorías se insultan unos a otros, o unas a otras, y la buena gente del pueblo piensa que todos llevan razón o, al menos, una parte de ella. Lo que está claro es que asistimos a una demostración de falta de señorío que ciertamente «hace tambalear la fe en la democracia» y, como ha dicho el citado señor Mazón, hace sospechar que exista «enchufismo en el santuario de la Constitución». Todos sabemos que la Justicia es de linaje divino y rara vez transita por la tierra, pero la confianza en los jueces es básica en cualquier sociedad. ¿Quién les juzga a ellos? ¿Un tribunal popular? A mí en principio me gustó lo de los tribunales populares. Luego, cuando vi ovacionar la condena a Dolores Vázquez, más tarde declarada inocente, me entraron las dudas. Después se acrecentó mi desconfianza hacia los aficionados. (En un concurso de tele se demostró que el noventa por ciento de la gente no sabía quién era Federico García Lorca. En Inglaterra se ha elegido a Beckham como el más admirado de la Historia y Jesucristo ocupó el puesto 123). Mejor los especialistas. A condición de que no se peleen.

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