SOMOS LEGIÓN
Caer en la red
«¿QUÉ es peor, el tiro en la nuca o los bombardeos contra Irak?» (Cuestión-denuncia que planteaba una oyente ayer mismo, en una emisora de alcance nacional, al hilo de un debate sobre las protestas contra ETA y contra el cineasta Julio Medem en el prólogo de la gala de los Goya). Lo peor, señora, es que gente respetable y civilizada llegue a plantear una pregunta como esa tan pletórica de injusticia como vacía de piedad. Lo peor es que eso delata hasta qué punto se ha perdido el norte de lo esencial y se cae en las estrategias tramposas trenzadas, a veces con algo de sutil cinismo, a veces de forma burda, por quienes han situado sus objetivos por encima de cualquier otra consideración. Más que posible es seguro que la oyente aludida cambiaría radicalmente de registro si mañana, ojalá nunca suceda, se convirtiera en una más de esa enorme y lacerada familia de las víctimas del terrorismo. Hay que hacer el esfuerzo de ponerse en la piel de quienes deben arrastrar de por vida las secuelas físicas y psicológicas producidas de una forma más salvaje y gratuita. La cuestión es clara: hay que estar con las víctimas y esto no permite la ambigüedad. Ese es el primer punto de partida para afrontar un asunto que exige tener las ideas muy claras y que, si sigue siendo un lastre que salpica y perturba a toda la sociedad, es por la falta de decisión, -por la indecisión-, o dicho más claramente, por la cobarde ineptitud de unos políticos que en su día abrieron brechas en la trinchera que siempre debe separar a víctimas y a verdugos. En este país han pasado muchas cosas aunque algunos no hagan el mínimo esfuerzo por reconocerlo. No se puede pasar por alto el esfuerzo de conciliación que se ha realizado desde la transición, ni puede tirarse por la borda, por el ciego empeño de una banda terrorista y su corte, la validez de un sistema político que, con todas sus carencias, ha intentado subrayar eso muy antiguo que ahora se llama «la pluralidad». Hay expertos en la ceremonia de la confusión. Y hay quien sigue cayendo en la red.