DESDE LA CORTE
Panorama desde el PP
LO ANTICIPO: esta crónica no contiene ningna tesis. Es el resultado de un encuentro con un dirigente del PP. Es decir, con alguien que hace mes y medio iba a estar cuatro años más en el poder y hoy está en la oposición. Para él hay una fecha fundamental en la historia: el 11 de marzo. No el día de las elecciones, sino el jueves, día 11, cuando la infamia y la imagen espantosa de la muerte: el atentado, dice, ha alterado el orden de los partidos. ¿Y cómo se ve España desde la oposición? Todo su análisis tiene un punto de partida: Aznar tenía preparado a Rajoy para que administrara su éxito, y se ha desbaratado. Los socialistas estaban preparados para iniciar un acoso al PP, y se encontraron con la tarea de gobernar. La nueva situación, en vez de cohesionar a esos dos grandes partidos, los ha alejado. Ahora, el PP está necesitado de una cierta «venganza». Mi interlocutor mira al Congreso: el diputado más feliz es Puigcercós, que tiene las llaves de Madrid y Cataluña. Esta va a ser la legislatura «de los nacionalismos». Cuando se habla de consenso, es que ha triunfado la «cultura de la tregua»; una cultura que consiste en decir: te garantizo la paz y la estabilidad a cambio de concesiones. Por eso vino Ibarretxe a la inauguración: porque entiende que ésta será «su» legislatura. Atención al País Vasco. El proyecto que allí está ganando es el de ETA. Igual que los veinte años de Pujol fueron sucedidos por Esquerra Republicana, en Euskadi el nacionalismo alternativo es el de ETA. Y en Cataluña, Carod, avalado por ETA, es la equidistancia entre el terrorismo y el Estado. Por eso, la principal tarea de los partidos estatales es ganar a los nacionalismos en su territorio. Mientras no se consiga, no se conseguirá la normalización política de España. Después contempla las listas del PSOE a las europeas. No entiende cómo están encabezadas por Borrell y Rosa Díez, que son lo contrario a la línea oficial socialista (próxima al nacionalismo) en Cataluña y el País Vasco. Examina las reformas constitucionales que vienen: antes de abrir ese melón deberían abrir el del entendimiento. . ¿Y el propio PP? Está en el delicado momento de asumir la derrota. Es el momento del pesimismo, en que todo y todos se ven mal. ¿Incluido Rajoy? Bueno, Rajoy ha superado brillantemente sus dos primeros debates, y no lo tenía fácil. Pero el secretario general tiene la paciencia limitada. Para conocer su aguante, habrá que ver cómo le salen las elecciones europeas y el congreso del partido. Y ahí quedó la incógnita del futuro.