TRIBUNA
¿Cultural o C. D. Leonesa?
DESDE hace algún tiempo en los marcadores del estadio Antonio Amilivia o en las gorras del entrenador he visto que se utiliza la denominación C. D. Leonesa para referirse al primer equipo de fútbol de la ciudad de León. Debo decir que no me identifico con esa denominación, como entiendo que no lo hace ninguno de los aficionados leoneses. Nuestro equipo es y ha sido siempre la Cultural, o la Cultu, si se prefiere. Ello es un signo de personalidad que ha definido al club a lo largo de toda su historia. Hay otros ejemplos de cómo una denominación es también signo de la personalidad de un club, como el caso del Racing (todos sabemos que es de Santander), del Athletic (todos sabemos que de Bilbao)... No creo que sea anecdótica la denominación. C. D. Leonesa es una denominación carente de personalidad, fría y anodina. Es casi imposible que alguien desde León se identifique con ese nombre, que se coree para animar al equipo o se hagan pancartas de apoyo. Es también un nombre que surge desde el exterior de aquellos que desconocen nuestra historia, nuestras señas de identidad y nuestras costumbres. Es muy posible que aquel encargado de programar los marcadores no fuera ni leonés, ni siquiera aficionado al fútbol. Sin embargo, ya me resulta más difícil de entender que los dirigentes leoneses acepten sin llegar a reparar en ello que esa denominación iba contra las señas de identidad del equipo, con las formas de hablar de los aficionados. Una vez más ante la pasividad leonesa se imponen unas formas de expresión que atentan contra nuestra propia personalidad. Si nosotros no estamos convencidos y defendemos esas señas de identidad es casi imposible pedir que otros lo hagan por nosotros. Si queremos para referirse al equipo de la ciudad de León en Salamanca, Cádiz o Sevilla lo hagan usando el concepto Cultural como nosotros utilizamos el de Rácing para referirse al de Santander, los primeros que debemos hacer uso del mismo somos nosotros apreciando y valorando ese concepto. Será un signo de la importancia del club y la ciudad el que se sepa reconocer esa denominación en cualquier lugar de España. Por el contrario será un signo de decadencia y falta de arraigo el que al club de León se refieran con la denominación C. D. Leonesa donde la «c» perfectamente podría ser interpretada por alguien como club. Esa falta de defensa de los signos de identidad propios es algo absolutamente patente en León y directamente ligado a su decaimiento económico y social. Por decirlo de algún modo, la problemática surgida con el desplazamiento de puestos de trabajo en Navarro (Loop Visión) a Madrid no lo desligamos de situaciones como las que venimos comentando. La integración de León en la comunidad de Castilla y León, la falta de reconocimiento social de que en esa comunidad existen dos regiones con personalidades e identidades diferenciadas está llevando hacia la pérdida de los valores culturales identitarios y a descender en nuestros niveles de bienestar. Todo ello dentro de una monumental apatía que es claramente contraria al espíritu de iniciativa, de progreso, de luchar por mejorar las condiciones de vida. León languidece en medio de la apatía generalizada de sus ciudadanos . Dentro del mismo ámbito deportivo tenemos otro ejemplo con la Federación Territorial de Lucha de Castilla y León. Nuestro amigo Marro viene luchando por algo que en cualquier otro lugar sería innecesario hacerlo, por la existencia de una Federación de Lucha Leonesa. Otro signo más de despersonalización en el una seña de identidad propia tan importante como los aluches se difumina en el conjunto de una federación de lucha. En el campo del turismo es frecuente que territorios leoneses aparezcan en publicaciones como pertenecientes a otros lugares. En algún caso lo he denunciado ante la Diputación y el Ayuntamiento de León a los responsables de turismo. Concretamente en el catálogo Montaña y naturaleza de Iberojet las poblaciones de Caín, Valdeón y Soto de Valdeón aparecen como propias de Asturias. Incluso al hacer referencia al hotel de Valdeón se dice « el Valle de Valdeón conserva los bosques más frondosos dentro de los Picos de Europa contrastando con el paisaje de la meseta leonesa» . Una vez hecha la denuncia, ignoro lo que se ha hecho desde esas instituciones lo cuál no ayuda precisamente a colaborar en este tipo de cosas. Desde aquí animo a que busquen el citado folleto en las agencias de viaje y demanden a esas instituciones ¿Qué han hecho en la defensa de los intereses leoneses y de la leonesidad de esas poblaciones?. Sólo cuando todos seamos activos en la defensa de todo este tipo de cosas (empezando por las instituciones) León empezará a mostrar signos de vitalidad social y económica. En ese propósito despersonalizador contamos con la dirección de la Junta de Castilla y León. Por si fuera poco ahora ha creado una institución plenamente antileonesa como la Fundación Villalar. No importa que las instituciones leonesa se hayan opuesta a ella (Diputación Provincial y ayuntamientos). Una vez más se suplanta la voluntad de los ciudadanos e instituciones (de forma que se dice que la opinión de las mismas está representada por la Federación de Municipios y Provincias en las discrepancias leonesas se ven suplantadas por las conformidades de Valladolid, Palencia...). Es una form a de actuar que tiene muchos antecedentes. Recordemos que en el último acuerdo tomado al respecto, la Diputación de León (14 de enero de 1.983) acuerda la no integración de la provincia en el ente de Castilla y León. No se reconoce validez jurídica al acuerdo (se dice que la Diputación Provincial sólo puede expresar su voluntad al inicio del proceso), pero es indudable su trascendencia política. No ha habido rectificación posterior de dicho acuerdo. Volviendo a nuestras reflexiones iniciales, queremos concluir solicitando a la junta directiva de la Cultural y a su presidente que en los marcadores y diferentes distintivos del equipo (gorras...) se recoja el concepto Cultural y no el de C. D. Leonesa.