POR LA AMURA
Traspaso fontanería
PEPE GIMÉNEZ es casi un desconocido para el gran público, pero hasta hoy constituía un valor irrenunciable para su partido, el PSOE, y una envidia para el resto de las formaciones políticas leonesas. Enfermero de profesión, Giménez lleva años tomándole el pulso y la temperatura al partido. Mucho trabajo y poco reconocimiento. Como secretario de organización ha sido el coordinador de las últimas once campañas electorales en la provincia, incluida la de las generales de marzo que convirtieron a León en la única isla socialista en el corredor de casi mil kilómetros que cruza la Península desde la Galicia de Rajoy hasta la Valencia de Zaplana. Es el fontanero del PSOE, la persona que encarna eso que algunos llaman el aparato del partido , y que ha otorgado a los socialistas fama de tener una seriedad orgánica con la que consiguen presentar como debates internos lo que para otras formaciones son movimientos críticos y guerras intestinas evidentes. Giménez estuvo a punto de quedarse sin recompensa a su labor en las pasadas elecciones autonómicas, cuando un debate interno entre el secretario provincial, Miguel Martínez, y el regional, Ángel Villalba, pugnaba por el diseño de las candidaturas a las Cortes. En aquella ocasión consiguió acceder a un escaño en Fuensaldaña y posteriormente al que actualmente ocupa en el Senado por designación autonómica. Por primera vez en muchos años, Giménez hoy no coordina la campaña electoral, que dirige directamente Miguel Martínez. Y Villalba, el mismo que hace poco regateó su inclusión en las listas, le quiere ahora junto a él tras el congreso de julio. Pepe Giménez aún no tiene tomada una decisión, pero lo que sí tiene claro es que va a traspasar la fontanería para trabajar de cara al público y con corbata.