EL BALCÓN DEL PUEBLO
Europeas: ganó el PSOE, mejora el PP
LA ABSTENCIÓN jugó al escondite y sólo el 45,94% de los electores encontraron las urnas para elegir a nuestros representantes en el Parlamento Europeo. Ha sido la participación más roñosa de la historia democrática española. Varios factores contribuyeron a la abstención. Los españoles, en su gran mayoría, no saben para qué sirve el Parlamento Europeo, no hubo campaña institucional animando a votar, y la campaña tocó tres meses después de las generales. Existía una especie de empacho de campaña política. Escrito lo anterior, hay que decir que en España ganó las elecciones europeas el PSOE, ratificando su triunfo del 14-M y eliminando cualquier sombra de duda sembrada por el PP y sus medios afines. Es el tercer triunfo socialista consecutivo desde que ZP accedió a la Secretaría General: ganó las municipales por estrecho margen, las generales con amplitud y las europeas con menos ventaja de la prevista. Incuestionable. Como es inequívoco que en Castilla y León las volvió a ganar de forma aplastante el PP. Esta comunidad, aunque sea tierra del interior, es coto de la gaviota. Crecen sus votos como los trigales. Con excepción de la provincia leonesa, han superado en las ocho provincias restantes el 50% de los sufragios. Vuelve a demostrarse que sólo León camina con paso diferente. El recuento en la provincia leonesa arrojó inicialmente 79 votos más al PP que al PSOE. Habrá que esperar a conocer los votos de los emigrantes. En cualquier caso, puede certificarse un empate técnico, que exige a los dirigentes socialistas reflexionar y no estar confiados en el «efecto Zapatero», aunque tampoco le sirva al PP para echar las campanas al vuelo asegurando que ese efecto «se ha diluido como un azucarillo». La realidad es mucho más compleja y, en este caso, difícil de ser analizada. En León, además de hacer hipótesis sobre la abstención, habría que teorizar sobre los resultados si se hubiese presentado el tercer partido leonés: la UPL. El resultado del pasado domingo no es comparable con anteriores comicios. Lo que sí parece seguro es el declive de IU. Redujo a la mitad su electorado. IU está a punto de convertirse en una fuerza política marginal. Sus dirigentes no son capaces de conectar con sus votantes. Los malos resultados ya no producen ni crisis. Y volviendo al panorama político nacional: Debe considerarse como muy relevante el resultado del PP. Un resultado que permitirá afrontar a Mariano Rajoy el congreso para suceder a Aznar, y muy posiblemente, para dar un giro político al partido: desde la extrema derecha al que lo llevó Aznar en los últimos tiempos, al centro. Pero, además, las elecciones europeas han certificado el hundimiento de CiU, hasta situarlo como tercera fuerza política en Cataluña, y que el PNV y sus aliados, áun siendo la formación preferida en el País Vasco, no supera en votos a los constitucionalistas. Dos apuntes de máxima importancia a la hora de meter el diente a las reformas de los Estatutos y de la Constitución, cuestiones que se abordarán, con seguridad, en esta legislatura. Los nacionalismos no estarán en situación de fuerza.