EN POCAS PALABRAS
Aznar y la irrealidad política
AZNAR CRITICÓ la marcha de la economía española, anunció el inexorable empobrecimiento de este país, dio por hecho el fin de la estabilidad presupuestaria y proclamó tácitamente, en fin, el axioma de todos los intransigentes: después de mí, el diluvio. Es irritante que el todavía presidente del PP arruine los esfuerzos de moderación que hace su epígono, Rajoy. Solbes se tomó con buen humor el exabrupto: sonriendo, dijo que Aznar está fuera de la realidad y que se nota que hace tiempo que se dedica a otras cosas. Muchos, sin embargo, al oír de nuevo a Aznar hablando en su habitual tono admonitorio, tuvimos ocasión de sentir el gozo de habernos librado de semejante personaje. Quizá porque prefiramos vivir algo más precariamente, si no hay más remedio, pero mucho más felices.