Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

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HAY QUIENES se lanzan a la noble tarea política acuciados por el propósito de llevarse algo. Otros, más modestos, se conforman con llevarse mal, sobre todo con sus correligionarios. No hay peor cuña que de la misma madera, sobre todo si es de alcornoque. Asistimos ahora al gratuito espectáculo de los congresos regionales del PP. Su recién elegido presidente se verá obligado a ejercer de árbitro, no sea que se maten entre ellos y se quede sin nadie. Un refere con toda la barba, don Mariano Rajoy. Para ser jefe de la leal Oposición tendrá que oponerse lealmente a las indisimulables ambiciones de los suyos. Los analistas políticos dicen, con otras palabras, que la crisis de Madrid terminará como el rosario de la aurora. De momento, las declaraciones del secretario general, Acebes, han enconado más las cosas. No es extraño. Cada vez que abre la boca derriba una docena de casas, todas de la acera derecha. Hace muy poco tuvo el pésimo gusto de comparar la enredosa situación actual con la trágica circunstancia que vivía España en el 36. Los partidarios de Gallardón le han rogado al número dos del partido que se calle durante un rato, para no poner peor las cosas, que ya están bastante mal. Por su parte, Esperanza Aguirre insiste en que su candidatura pretende integrar a todos, incluso a los desintegradores. La verdad es que están dando un espectáculo lamentable, con la ventaja para ellos de que serán sus votantes los únicos que lo lamenten. Se confirma, una vez más, la tesis orteguiana de que el gran mal de la política española es «la ausencia de los mejores». Eso ha venido estando claro durante muchos años, pero lo que no se explica es la presencia de los peores, que no se deriva enteramente de la deserción de los egregios. A quienes la política sólo nos interesa como campo de estudio sobre comportamientos humanos, no nos desagrada el guirigay, o sea, lo que Azorín llamó el chirrión de los políticos. Chirrión es vocablo con dos acepciones: puede ser un carro o un látigo.

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