Diario de León
Fermín Bocos

Creado:

Actualizado:

ESTAR en la oposición parece que estraga el buen talante. Incluso un hombre por lo general ponderado como el señor Rajoy empieza a ser víctima de ése síndrome. A los hechos me remito. Ayer, comentando la actuación de la ministra de la Vivienda ,se le escapó un «lo que tiene que hacer esa señora es estar callada». De más está decir que si por algo se caracteriza la democracia es porque ningún ciudadano es más que otro, y, en consecuencia, nadie pude mandar callar a nadie. Quizá, el líder de la oposición no es conciente, pero ése su decir revela una pulsión autoritaria que, como digo, resulta chocante en un dirigente político que siempre se ha caracterizado por un talante moderado con tendencia a lo conciliador. El PP está atravesando por una etapa política muy complicada (crisis de Madrid,desgarros en Galicia, conspiraciones internas en Valencia, impotencia en Andalucia), y, ese malestar de fondo, sin duda, tensa los nervios de sus dirigentes. Claro que, también podríamos estar ante otro fenómeno: el de la sinceridad que aflora en los naufragios, cuando ya nadie se siente atado por los convencionalismos y las formas. Sea lo que sea, suena mal. Ya digo que en la España de nuestros días, nadie es más que nadie y en consecuencia, nadie administra la palabra o los silencios de los demás. Dicho sea al margen de los continuos zig zags de la señora Trujillo, cuyas contradicciones al respecto de los planes de vivienda y las estadísticas que reflejan la evolución de los precios han sido la comidilla política de estos días revelando hasta qué punto le viene grande su actual encomienda.

tracking