BURRO AMENAZADO
Parque trilocal en Picos
HA TRANSCURRIDO tiempo desde el año 1872, año de creación del primer parque nacional, el de Yellowstone, pero recordemos los criterios a cumplir por estos espacios protegidos, tras el acuerdo en Delhi (1969), de la Comisión Internacional de Parques Nacionales: Hay cinco condiciones: amplia extensión, notable contenido biológico, protección eficaz, turismo autorizado y gestión por la más alta autoridad del país. La sentencia del Tribunal Constitucional que asigna la gestión de los parques nacionales a las comunidades autónomas, y deja al estado la declaración por ley de dichos parques y, excepcionalmente, las singulares medidas imprescindibles para cumplir la ley de conservación, deja al parque nacional de Picos de Europa en situación límite, tocado de ala. La unidad ambiental de este macizo, estandarte de la Montaña Cantábrica, guió, en 1995, una protección de 64.600 hectáreas en terrenos de Asturias, Cantabria y León (Sajambre y Valdeón). Es el segundo de España en extensión, detrás de Sierra Nevada (86.208 hectáreas), y el segundo en visitantes -1.990.631 personas durante el año 2003-, tras el Teide. El parque nacional pasa a trilocal, y las tres porciones las gestionan Asturias, Cantabria y Castilla y León, contando con la pasta del Ministerio de Medio Ambiente, que nadie sabe como se repartirá en el caos. Si la Junta mantiene su enfoque, Porfirio Díaz es el postulado a director, y, a juzgar por las reacciones negativas del consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, a la propuesta de Miguel A. Revilla, presidente cántabro, de crear un órgano suprarregional que tutele la gestión, hará de su capa un sayo. Los presupuestos de la Junta en medio natural indican esta filosofía: 63 millones de euros a montes e incendios, 40.5 a repoblaciones, 24 al Programa Parques Naturales, 10,5 a caza y pesca, 4,4 en educación ambiental y 3,6 en biodiversidad. Prima la intervención forestal. Paisanos, urogallos y rebecos, a verlas venir, con granizo.