Diario de León
Publicado por
ANTONIO PÉREZ HENARES
León

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HA SIDO, antes del «acueducto» que buena parte ha decidido tomarse, la semana más tensa, vibrante, disputada y finalmente sobresaltada que ha vivido la política desde las elecciones pasadas. Ha empezado, incluso, a haber oposición. Empezó con Aznar en la Comisión del 11-M. Le soltaron muletillas al Miura y se acabó haciendo el amo del redondel. El socialista Cuesta, que fue de maestro pinturero, acabó buscando burladeros. Aznar, que desde luego no convenció a uno solo de sus detractores, logró que sus huestes salieran exultantes y guerreras del combate. Rubalcaba se ha tenido que pasar siete días después señalando al monte donde dice que se han ido, pero lo cierto es que alguna culpa tienen de eso y de las broncas los novillos que le hicieron los 18 diputados socialistas, que se fumaron el escaño y le dejaron la ley orgánica de nombramiento de cargos en los poderes judiciales sin aprobar. Ahí comenzó un culebrón de filigranas varias, Consejo de Ministros, Parlamento, nuevas votaciones, para remendar el descosido que ha sido aprovechado por las huestes populares con Zaplana a la cabeza para montar una tras otra y la última parda, con abandono en masa del Hemiciclo. O sea, que la semana ha sido bronca y para que no faltara de nada fue Moratinos a explicar lo del apoyo al golpe contra Chávez. Pidió perdón sin pedirlo, se excusó sin presentar excusas y una vez más el PP se quedó solo exigiéndoselas, que no sé si esto es bueno o malo para ellos, pero acaba por parecer que la única oposición es la suya. El resto ni chista y los de Izquierda Unida, con Llamazares de monaguillo de Zapatero, están a punto de ser declarados especie en peligro de extinción. Luego fue lo de los seguros de accidente «muchimillonarios» que empezó sabiéndose que tenía Trillo y luego resultó que era cosa que venía del año 2001, que habían puesto los propios socialistas y que hasta ayer se habían mantenido y que disfrutaban todos los que pillaban cacho en La Moncloa. Justo hasta que se enteró, María Teresa Fernández de la Vega , que no se anda con chiquitas, que ha cortado por lo sano y cesado sin contemplaciones al que los había renovado. Con la vicepresidenta se podrá o no estar de acuerdo, pero es de una pieza. Por la tarde, quien se apareció fue ETA. ¡Qué casualidades tan malas tiene la vida! Con las explosiones se silenciaron los que, en cuanto los terroristas se ven obligados por la policía a silenciar explosivos y pistolas, claman por ir a ellos en procesión piadosa pidiéndoles la paz. Puede incluso que el nueve, cuando regresen del puente, ya estén de nuevo con la monserga.

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