Diario de León
Publicado por
JOSÉ CAVERO
León

Creado:

Actualizado:

EL DEBATE sobre el modelo territorial del futuro será herencia que reciba y deba desarrollar el año 2005, de inminente comienzo. En estas semanas finales del año estamos comprobando la existencia de ese problema no resuelto en distintas intervenciones públicas de responsables políticos: Maragall, que aboga por una nación de naciones, mapa en el que Cataluña tenga consideración de comunidad nacional. A Maragall lo estimulan, qué duda cabe, sus propias ideas y la necesidad de aplacar entusiasmos probablemente mayores de sus socios independentistas de Esquerra. Rajoy, que prefiere la España única e indivisible de toda la vida. Entre uno y otros pueden situarse, con matices muy distintos, el Piqué que juega al catalanismo moderado y posible, y el Zapatero de la España plural, decidido a dar satisfacción al mayor número posible de actitudes y posiciones. Sin olvidarse nunca de Ibarretxe y su Plan, siempre a la espera de que se reencauce hacia la reforma estatutaria cuyo modelo pudiera ser el que desarrolle y apruebe el Parlament de Cataluña. Y en este escenario ha irrumpido José Bono, con un discurso ante los mandos de las Fuerzas Armadas que ha podido descolocar a muchos. Porque Bono no se sitúa del lado de Maragall, precisamente, pero tampoco parece tan abierto como pretende Zapatero. ¿O han jugado coordinadamente, con borrador previamente revisado en la Moncloa, y acaso en la Zarzuela? Bono, en tan alta materia, no es probable que haya querido columpiarse ni darse un resbalón, y mucho menos ante el público que tenía en Toledo. Bono mereció el aplauso cerrado de los populares, que han podido decir que, en esa materia, «éste es de los nuestros». Es materia muy seria y grave como para sacarle punta o chispa... Pero todo esto sucede en las mismas fechas en las que el Rey se da un controvertido abrazo con Ibarretxe y visita repetidamente algún punto de Euskadi, aunque los aberzales le griten que no hay tregua... Llega a decirle al lehendakari que viajará a Euskadi cada vez que el lendakari le invite. ¿También deberá ser invitado por el presidente Matas para viajar a Palma, o por Maragall para visitar Girona? Rajoy sigue impaciente y nervioso porque Zapatero no le envía sus cartas de navegación en el modelo territorial. Y trata de provocarlo diciendo que no tiene ni la menor idea de qué nación española quedará configurada tras su paso por el palacete presidencial. ¿Cuál es la idea de Zapatero: La de Maragall, la de Bono e Ibarra, la de Patxi López, Odón Elorza, Chaves? ¿O se lo está pensando, mientras contempla y calla las distintas alternativas existentes a su alrededor, en su partido? El año que viene, si Dios quiere...

tracking