Diario de León

CON VIENTO FRESCO

Una vía para el progreso

Publicado por
JOSÉ ANTONIO BALBOA
León

Creado:

Actualizado:

HOY PONFERRADA centraliza todas las vías de comunicación del Bierzo, pero no siempre fue así. En el pasado, la vía más importante que atravesaba de este a oeste la comarca, el llamado Camino Real, dejaba Ponferrada algo de lado. Dicho camino, que seguía con más o menos continuidad la Vía Nova que los romanos construyeron en el siglo I de nuestra era, lo trazó el ingeniero militar Carlos Lemaur hacia la década de 1760 con criterios utilitaristas y racionalistas. Desde Astorga, en lugar de penetrar en el Bierzo por el áspero puerto de Foncebadón, como el Camino de Santiago, lo hacía por el más suave de Manzanal para alcanzar el valle del Boeza en Bembibre. Desde aquí seguía por San Román, Cobrana, Congosto, Cubillos, Cabañas Raras, Magaz y Cacabelos hasta Villafranca. Se trata de un camino más recto y más corto para atravesar la comarca, además de más central. Un siglo después, los grupos dirigentes ponferradinos lograron que un ramal por Montearenas, que comunicaba Bembibre con Ponferrada, se convirtiera en el paso obligado y más transitado de la futura nacional VI. De este modo la villa ponía la primera piedra de toda una serie de vías de comunicación hacia el norte (Villablino) y el sur (Orense) que, con el ferrocarril, convertirían a Ponferrada en el eje de todos las comunicaciones del Bierzo. El viejo Camino Real dejó poco a poco de utilizarse hasta perderse casi en el olvido. Todavía el mapa topográfico 1/50.000 designa su trazado con el significativo nombre de «carretera vieja». El camino, sin embargo, existe aunque cortado por el pantano de Bárcena, que guarda bajo sus aguas el viejo puente sobre el Sil, y reducido en su ancho por la rapiña de los vecinos colindantes, que labran sus campos hasta comerle una buena parte de su anterior amplitud. Es hora de volver a poner en vigor ese Camino Real o carretera vieja, no por añoranza arqueológica, sino porque puede ser la vía que revitalice toda la zona norte del Bierzo, ahora que las minas están en proceso de paralización. Dicha vía pondría en relación los polígonos industriales, construidos o en construcción, de Bembibre, Cubillos, Cabañas Raras y Cacabelos. El de Cacabelos, del que ahora se trazan sus viales, está justamente al lado de la vía, pero también lo están los de Cabañas Raras y el del Bayo en Cubillos, que va a ser, el más grande de toda Castilla y León; también queda al lado, o en los aledaños de San Román, el de Bembibre. De este modo todos ellos quedarían ligados por una vía rápida, que al mismo tiempo pone a Cabañas y a Cubillos más cerca de la autovía del noroeste en sus salidas de Bembibre y Camponaraya. La centralidad de esta vía es aún mayor si pensamos que la cortan las carreteras de Fabero y Villablino, por lo que estos dos lugares y Toreno, con sus respectivos polígonos ahora muy alejados de la autovía, quedarían mucho mejor comunicados y con mejores perspectivas de desarrollo económico y con alternativas viables a su decadente minería. Dicha vía interesa a muchos municipios: Bembibre, Congosto, Cubillos, Cabañas, Toreno, Fabero, Arganza, Camponaraya y Cacabelos. Pero quizá lo más interesante es que no requiere de grandes inversiones, pues esta carretera está ya trazada en sus líneas generales. Habría que ensancharla, incluso transformarla en autovía. Con la ley en la mano estoy seguro de que, más que una expropiación, lo que requiere es una simple recuperación de lo que le ha sido usurpado. Sólo habría que construir un puente en la cola del pantano, entre Cubillos y Congosto, y asfaltarla. No estamos hablando de cantidades que no puedan asumir la Junta o el Estado central, ahora que gobiernan los socialistas y muchos de los ayuntamientos mencionados están dirigidos por el PSOE. Su construcción o revitalización solo es cuestión de voluntad política, de que los mencionados ayunta mientos se lo tomen en serio, se reúnan y lancen una propuesta concreta y conjunta. Seguro que contarían con muchos apoyos ciudadanos.

tracking