LA VELETA
Al descubierto
LA CLASE política española no es consciente todavía de lo que le ha sucedido la semana pasada en el Parlamento. No sabe que ya no puede seguir con el engaño. Pero no han pasado ni dos días y ya están de nuevo con sus mismas cansinas, chirriantes, muñequiles, enanas, mezquinas peleas partidistas y batallas de poder, solo poder, nada mas que poder. No saben los políticos, que todos ellos, sin excepción alguna, por mas que utilicen camuflajes, han sido puestos al descubierto. Han sido vistos y oídos. Sus métodos, su acción torticera, sus manejos y sus mentiras. Se lo han dicho a la cara, les han acusado de ello con toda crudeza y su única respuesta ha sido bajar la cara, avergonzados. Han optado por la retirada, por pedir disculpas y perdón, escapar del atolladero y volver al día siguiente por la misma esquina a las andadas. Y siguen sin entender que hay un antes y un después de ese miércoles y que nunca como ahora provocan la desconfianza, el rechazo y hasta el desprecio. La política y los políticos están en el máximo momento de desprestigio de la historia de la democracia española. Y ni se enteran. Huelen a cieno pero creen que solo tienen una motita de polvo en la solapa y vale con aventarla con una disculpa de pañuelo de seda. Se equivocan. La intervención de Pilar Manjón, la joven madre, huérfana de hijo por el 11-M, ha «roto el velo del templo», ha puesto a estos sacerdotes, a estos profesionales del rito político y la eterna lucha por el poder, ante la miseria de su realidad, lo que son, lo que hacen y lo que no representan que era lo que sí tenían que representar. Les ha acusado a todos de tener otro interés que el de su batalla partidista. Y han sido acusados todos. Sin una sola excepción. Que nadie pretenda ahora salvarse porque de lo que se ha convertido esa comisión son culpables y todos han tenido que bajar la cabeza abochornados en su propia sede parlamentaria por la verdad desnuda y dolorida de la representante de las víctimas. Han pedido disculpas , pero ni son sinceras, ni tienen verdadero propósito de enmienda alguno. En vez de penitencia lo que han empezado a hacer ha sido a trocear el dolor de Pilar Manjón para ver cual es la parte que les conviene más y poderla arrojar contra la cara de sus enemigos. Es más, a la propia Pilar Manjón ya le acechan las tentaciones políticas y las mediáticas. Ten cuidado Pilar, se lanzarán sobre ti, te agasajaran y te intentarán convertir en un espectáculo. Y cuando ya seas un limón estrujado te trataran como mercancía podrida. No te dejes tentar , Pilar. Ni caigas en «políticas» tentaciones, tampoco.