POR LA AMURA
De bases y de cuadros
EL CONGRESO provincial ha puesto de manifiesto que el PP es un partido de cuadros, y no por la abundancia de bolsos Burberry¿s que se vieron ese día por San Marcos, que también, sino porque tiene una estructura piramidal, jerárquica, donde pueden existir crisis, pero siempre con la condición de que no se vean. Si hay alguien en el PP leonés a quien este modelo de organización le vaya como un guante es Isabel Carrasco, a quien incluso sus mayores detractores le reconocen las virtudes de la inteligencia y la capacidad de liderazgo, pero sobre todo un hondo sentido de la autoridad. Comentaba a la entrada un alto cargo público -que, por cierto, votó a favor de todas las propuestas oficiales- que éste era «el congreso preparatorio de la gestora». Seguramente será exagerado, pero ni el más puro partido de cuadros -que no es el caso- puede alcanzar en un sistema democrático y sin el apoyo de las bases de la pirámide sus objetivos últimos, que son los de gobernar las instituciones. Carrasco lo sabe, igual que sabe también, y lo destacó en el congreso, que la victoria en la provincia comienza por los ayuntamientos, especialmente los de tamaño intermedio, que actualmente están en manos del PSOE, y en los que el PP muestra una evolución plana. Un buen ejemplo es San Andrés, donde el partido sigue en manos de grupúsculos que han demostrado en reiteradas ocasiones su incapacidad para ilusionar no ya a los electores, sino a sus propios afiliados, y donde los pocos activos válidos que tenían en su última etapa de gobierno fueron arrinconados por completo.