Los pies en la tierra, por favor
AHORA Lagun Air parece que ya no plantea plazos inflexibles. El último, el del 31 de enero, no parece que tenga carácter de ultimatum. Después de tantas idas y venidas, se desconoce a qué juegan los responsables de la compañía que, con reconocida audacia, abrió los cielos de España a León. Sólo cabe mirar para otro lado y que, al menos, después de todo el barullo, se consolide de una vez el futuro del aeropuerto con las mejoras ya anunciadas. No más castillos en el aire, por favor.